La hidroponía se alza como una alternativa productiva en crecimiento en Misiones, tanto en zonas rurales como en áreas urbanas. La provincia ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en cantidad de jóvenes que optan por este modelo de producción, una tendencia que combina innovación, eficiencia y cercanía con el consumidor.
Hugo Herrera, creador de Raiza Hidroponía, es uno de los productores que apostó por este sistema. Al explicar de qué se trata, fue claro: “La hidroponía es el cultivo en agua”. Detalló que existen distintos sistemas, pero que en su caso trabaja con perfiles de PVC por donde circula agua con nutrientes, permitiendo que la planta se desarrolle sin suelo, únicamente con agua y los elementos necesarios para su crecimiento.
En cuanto a los beneficios productivos, señaló que este modelo permite un mayor aprovechamiento por metro cuadrado, ya que se obtienen más plantas en comparación con la producción convencional. Además, indicó que los ciclos son más rápidos y que se logra mayor inocuidad en la producción. Remarcó que, al desarrollarse en sistemas elevados se reducen los riesgos asociados al contacto con la tierra.
También destacó ventajas para el consumidor final. Según explicó, la planta hidropónica tiene mayor durabilidad post cosecha y aporta trazabilidad a la producción de hojas. En ese sentido, señaló que antes no era habitual identificar el origen de las hortalizas, mientras que hoy el consumidor puede reconocer marca y procedencia.
La hidroponía, una forma de cultivo urbano
Herrera subrayó que la hidroponía es considerada un cultivo urbano y que la mayoría de los productores en la provincia trabajan en zonas periurbanas, cerca de los centros poblados. Esto favorece la producción de “kilómetro cero”, acortando tiempos de traslado y garantizando frescura.

En relación con el perfil de quienes se suman a esta actividad, sostuvo que muchos no provienen del sector agropecuario. “Yo soy diseñador gráfico de profesión, no vengo del rubro”, comentó, y agregó que, según datos de la asociación hidropónica, la mayoría de los productores tampoco tiene origen en el ámbito agrícola.
No obstante, advirtió que es una actividad que requiere formación técnica y capacitación constante, ya que la planta absorbe exactamente lo que se le aporta y demanda precisión en el manejo. Herrera explicó que en sus elaboraciones utilizan producción propia de hojas, como perejil y cebollita, y que el 95% de los insumos proviene de comercios locales, una decisión productiva que adoptaron desde el inicio.

