La situación del sector yerbatero provocada por la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) ya no afecta solamente a los productores. En Azara, también comenzó a sentirse con fuerza en las cuentas municipales. Así lo explicó el intendente Rodolfo Kuinaschuk, quien aseguró que la recaudación del municipio cayó más del 50% en el último tiempo, en buena medida por el deterioro de la actividad de los pequeños y medianos productores.
El jefe comunal vinculó directamente esta situación con el impacto de la desregulación yerbatera. Según explicó, la caída de los ingresos que reciben los colonos redujo también su capacidad para contratar mano de obra, realizar tareas de mantenimiento y sostener el ritmo habitual de producción.
“Bajó mucho la recaudación. Más del 50%”, sostuvo Kuinaschuk. Además, remarcó que esa caída se produjo principalmente entre quienes producen yerba a pequeña y mediana escala.
En ese contexto, describió una realidad que se repite en las chacras de Azara. Muchos productores ya no pueden afrontar el costo de una cuadrilla de cosecheros. Por eso, deben realizar las tareas con sus propios familiares. “Hoy en día está cosechando medio solo en familia porque ya no le alcanza a pagar a la gente que cosecha”, explicó el intendente.
La situación, además, no se limita a la cosecha. También alcanza al mantenimiento de los yerbales. De acuerdo con Kuinaschuk, los pequeños colonos tienen cada vez mayores dificultades para comprar herbicidas, contratar tareas de limpieza o realizar las labores necesarias para mantener las plantaciones en condiciones.
Por lo tanto, el problema comienza a tener consecuencias sobre el futuro de la producción. El intendente sostuvo que los productores ya no solamente dejaron de pensar en ampliar sus yerbales. En muchos casos, tampoco pueden mantener adecuadamente las plantaciones que ya poseen. “Ni piensa en plantar. No puede ni mantener lo que tiene”, afirmó.
Yerbales abandonados y menos producción
Kuinaschuk describió un escenario que considera preocupante para la economía de las colonias. Según explicó, en distintos sectores pueden observarse yerbales abandonados porque los productores no cuentan con recursos suficientes para afrontar los gastos.
La ecuación, en muchos casos, resulta cada vez más difícil. Si el productor contrata trabajadores, el costo de la cosecha puede superar lo que obtiene por la producción. Por eso, la alternativa termina siendo trabajar con la familia y reducir la cantidad de yerba que se cosecha.
A su vez, cuando aparece una necesidad de inversión, el productor debe recurrir a otros recursos. Incluso puede verse obligado a vender algún animal o utilizar dinero de otra actividad para sostener la chacra.
El problema es que esa inversión, según explicó el intendente, después no necesariamente se recupera con el valor obtenido por la yerba.
De esta manera, la situación del sector yerbatero termina generando un efecto que trasciende a cada chacra. Menos producción y menos movimiento económico significan también menor circulación de dinero dentro de la localidad.
Y ese impacto, finalmente, se refleja en las arcas municipales.
El llamado a la unidad de Passalacqua
En paralelo, Kuinaschuk destacó la presencia del gobernador Hugo Passalacqua durante las actividades por los 126 años de la llegada de los primeros colonos polacos y ucranianos a Azara.
Para el intendente, la visita del mandatario provincial representó un respaldo para la comunidad. En ese sentido, valoró que las autoridades recorran las localidades y conozcan de primera mano las necesidades de cada municipio.
“Para nosotros fue un gusto, un honor de recibir al gobernador”, manifestó.
Además, señaló que la presencia de Passalacqua generó entusiasmo entre los vecinos. “La gente necesita que las autoridades visiten, que vengan, que recorran”, expresó.
Durante el aniversario, el gobernador también hizo un fuerte llamado a la unidad. En particular, planteó la necesidad de trabajar juntos y evitar divisiones en un contexto económico y social complejo.
Kuinaschuk valoró ese mensaje. Aseguró que el municipio mantendrá el trabajo articulado con el Gobierno provincial y confirmó su decisión de acompañar al gobernador.
“Siempre estuvimos bien. Tuvimos buenas respuestas del municipio con Posadas, con los ministros, con el gobernador, con Safrán también”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que el objetivo debe ser mantener el diálogo y buscar respuestas concretas para las comunidades. “El grupo decidió acompañar al gobernador y vamos a acompañarle a Hugo”, afirmó.
Salud y agua potable, entre las prioridades
Ese vínculo institucional también se trasladó a la reunión de intendentes realizada en San Ignacio. Kuinaschuk confirmó que participó del encuentro junto a su secretario y explicó que la jornada permitió plantear las necesidades más urgentes de cada municipio.
En el caso de Azara, dos de los principales pedidos estuvieron vinculados con el agua potable y la salud.
El intendente explicó que el municipio necesita incorporar tanques para completar la red de agua. La demanda se vuelve todavía más importante ante los cortes de energía eléctrica, ya que esas interrupciones también pueden dejar sin servicio de agua a distintos sectores de la localidad.
Por otra parte, solicitó mayor acompañamiento para el sistema sanitario local. En particular, mencionó la necesidad de contar con más medicamentos y profesionales en el hospital.
La demanda, según explicó, responde también al contexto económico. Con menos recursos en los hogares, cada vez más vecinos recurren al sistema público de salud.
“Siempre se necesita más en salud, y más en estos tiempos que la gente no tiene plata”, señaló.
Además, advirtió que durante los próximos meses pueden incrementarse las consultas por enfermedades respiratorias y otras afecciones propias de la temporada. A eso se suman las urgencias que requieren traslados hacia Posadas.
Por lo tanto, el funcionamiento de las ambulancias también implica un costo importante para un municipio que, al mismo tiempo, enfrenta una fuerte caída en sus ingresos.
Obras y recuperación de caminos rurales
A pesar del escenario económico, Kuinaschuk aseguró que Azara mantiene distintos frentes de trabajo. Entre ellos, mencionó la recuperación de diez viviendas que permanecían paralizadas desde hace aproximadamente 13 años.
La intención del municipio es avanzar con las obras para poder entregarlas hacia fin de año. Además, el gobernador comprometió la incorporación de nuevas viviendas de madera para ampliar ese barrio.
Asimismo, el municipio trabaja en la recuperación de caminos rurales. En sectores como Colonia Bonita y Badenes se realizan tareas de entoscado para mejorar la transitabilidad.
Para llevar adelante esos trabajos, la comuna recuperó máquinas que anteriormente habían sido dadas de baja. Según explicó Kuinaschuk, la gestión ante el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, permitió conseguir recursos para poner nuevamente esos equipos en funcionamiento.
“Hoy están trabajando”, destacó. De esta manera, buena parte de los caminos rurales logró recuperar condiciones de transitabilidad. Sin embargo, las lluvias intensas vuelven a generar dificultades y obligan a sostener las tareas de mantenimiento.
Una cápsula del tiempo para mirar el crecimiento de Azara
El aniversario de Azara también tuvo un componente simbólico. Durante las actividades se abrió una Cápsula del Tiempo que había sido colocada 25 años atrás.
La iniciativa había surgido durante la gestión del exintendente Miguel Viñaño, junto a un grupo de vecinos. El objetivo era dejar un registro de cómo era Azara en aquel momento, quiénes eran sus autoridades y cómo vivía la comunidad.
La cápsula había sido colocada dentro de una piedra. Un cuarto de siglo después, fue abierta en presencia de varios de los vecinos que participaron de aquella iniciativa.
También estuvo presente Viñaño. Para Kuinaschuk, el momento tuvo una fuerte carga emotiva, ya que permitió reencontrarse con fotografías y documentos que permanecieron intactos durante 25 años.
El intendente consideró que la apertura también sirvió para observar cuánto cambió la localidad durante ese período.
Según sostuvo, Azara atravesó un proceso de crecimiento en los últimos años. Ese avance, aseguró, se mantiene incluso en un contexto económico complejo.
“Azara está creciendo más ahora en estos últimos tiempos a pesar de la crisis”, afirmó.
En ese proceso, destacó el trabajo conjunto de un grupo de vecinos y funcionarios que busca mejorar la imagen urbana y generar nuevas oportunidades para la comunidad.
Así, mientras el sector yerbatero atraviesa uno de sus momentos más complejos y la caída de la actividad comienza a sentirse en la recaudación municipal, Azara busca sostener el crecimiento con obras, servicios y articulación institucional.
Para Kuinaschuk, el desafío pasa por mantener ese trabajo conjunto. Y, al mismo tiempo, acompañar a los pequeños productores que sostienen buena parte de la economía de las colonias.
En ese escenario, el pedido de unidad expresado por Passalacqua durante su visita adquiere especial relevancia para el municipio. La intención, según planteó el intendente, es continuar trabajando de manera articulada para atravesar las dificultades y dar respuestas concretas a las necesidades de los vecinos.

