En Colonia Mandarina, municipio de Campo Ramón, la agricultura conserva una conexión profunda con los ritmos de la naturaleza. Así lo explica el productor Adolfo Weiss, quien detalla cómo las fases de la luna siguen marcando el calendario agrícola de Misiones y determinan los mejores momentos para sembrar, cuidar y cosechar.
“La luna no es una regla fija, depende de la época del año”, señala Weiss. En la región, el ciclo agrícola comienza entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre. Según cuenta, la luna nueva o menguante es ideal para sembrar cultivos que crecen bajo tierra, como maní, mandioca o batata; mientras que la luna creciente favorece el desarrollo de plantas que crecen hacia arriba, como los pastos o las hortalizas de hoja.
En cuanto a los granos y frutas —como el maíz, el zapallo, el melón o la sandía—, el productor recomienda aprovechar la luna llena. Sin embargo, advierte que la siembra debe tener en cuenta los cambios estacionales: “Si se planta muy cerca del solsticio de verano, el calor y la falta de polinizadores pueden afectar la floración y la fructificación”, explica.
Por eso, a partir del 15 de noviembre se inicia lo que él llama la “plantación del tarde”, una etapa en la que las plantas ya superaron el calor extremo y comienzan a florecer con mayor vitalidad, acompañadas por la reaparición de insectos que garantizan una buena polinización.
“Los agricultores aprendemos esto de generación en generación”, afirma Weiss, quien rescata el valor de observar los ciclos naturales como una forma de producción sostenible y adaptada al clima misionero.
Esta entrevista forma parte del ciclo AgroTech, emitido por Canal Doce, donde productores de toda la provincia comparten sus experiencias, saberes tradicionales y prácticas que combinan innovación con la sabiduría heredada del campo misionero.

