Cada vez más productores de Misiones se suman al proyecto que busca incentivar la producción de miel de yateí –Tetragonisca fiebrigi-, una abeja nativa sin aguijón cuyo producto es altamente valorado por sus propiedades alimenticias y medicinales. La iniciativa promueve el manejo sostenible de estas especies y apunta a fortalecer la actividad mediante prácticas responsables que protejan el ambiente y, al mismo tiempo, generen nuevas oportunidades económicas en el ámbito rural.
“Tenemos a nivel provincial un marco regulatorio donde uno de los puntos habla de la no extracción de su hábitat natural, de las abejas nativas sin aguijón. La ley prohíbe que se voltee algún árbol que contenga el nido de yate. Eso está prohibido y por eso surge la necesidad de instalar trampas para poder hacer rescate o preservación de este tipo de abejitas”, explicó la docente y productora rural Nelsi Seibert.
En ese sentido, Seibert detalló cómo se elaboran las trampas que permiten trasladar las colonias sin dañarlas. “Es muy sencillo armarlas, en su interior tiene una botella de gaseosa, cartón y una hoja de diario. Últimamente estábamos usando membrana, las que se usan en los techos, por su poder de repeler los rayos solares y se recubre con un plástico negro porque la intención es que en el interior quede totalmente oscuro”, señaló.
Luego se realiza “un pequeño orificio en la base del pico donde va a ser la futura entrada de la abejita yate. Una vez lista, la bañamos por dentro con un atrayente y se coloca en un árbol o en alguna pared. Esperamos más o menos dos meses dependiendo de las condiciones climáticas”.
Una vez que la colonia se instala, el proceso continúa con sumo cuidado. “Tenemos que cortar la botella, abrir como una ventanita y extraer todo el contenido: la piquera, la cámara de cría, los discos de cría y los potes melarios, que es su alimento hasta ese entonces. Con mucho cuidado lo vamos extrayendo, tratando de no sacrificar abejitas y priorizando a la reina y a las princesas en caso de que hubiera, y la pasamos a las cajitas”, describió.
Además de garantizar la preservación de la especie, la iniciativa busca consolidar un trabajo en red entre productores y técnicos, generando un impacto positivo en la economía local a través de la diversificación de actividades rurales y el agregado de valor a la producción.

