El Gobierno de Misiones formalizó la Tercera Adenda al Convenio de Línea de Préstamos al Sector Tealero y Subsidio de Tasa de Interés. Se trata de una medida que profundiza el acompañamiento estatal al sector y busca sostener las ventas en un contexto económico desafiante. Con esta actualización, la Provincia y el Banco Macro redefinieron las condiciones de la herramienta crediticia, ampliaron el alcance del subsidio y eximieron del Impuesto a los Sellos al nuevo acuerdo.

En este marco, Martín Leiva Varela, subsecretario de Ingresos y Finanzas, destacó que la adenda se inscribe en un trabajo integral destinado a asegurar precios y liquidez a productores y secaderos. Recordó que a fines de agosto se llegó a un acuerdo en la CoProTé, donde se fijó un precio mínimo de garantía de 95 pesos por kilogramo de brote de té puesto en secadero, una referencia que busca cubrir los costos productivos. “La finalidad es que el sector productivo pueda afrontar ese costo por kilogramo de té en un contexto de márgenes cada vez más escasos”, explicó.
Según Leiva Varela, el desafío no solo está en los costos internos, sino también en la situación externa. Señaló que el sector tealero representa alrededor del 12% de las exportaciones provinciales y que su rentabilidad se vio tensionada por la evolución del tipo de cambio y la caída de ventas internacionales. Frente a este escenario, el funcionario remarcó que el Gobierno provincial instruyó un paquete de medidas de sostén, articulado entre múltiples organismos y ministerios.
Bonificación

Entre esas herramientas sobresale la bonificación del 20% de la tarifa eléctrica para las empresas tealeras durante los meses de mayor actividad —de noviembre a abril— así como la línea crediticia con el Banco Macro, que permite descontar cheques diferidos a 30, 60 y 90 días con tasa bonificada al 100%. “Esta línea permite a todas las empresas tealeras poder descontar cheques sin costo financiero, lo que representa una importante oxigenación”, afirmó.
El cupo total disponible asciende a 10.000 millones de pesos, destinado a que el sector pueda acceder a liquidez inmediata para cumplir con el precio acordado con los productores. Advirtió que, sin este subsidio, el costo del financiamiento sería equivalente a un 42% de interés, una carga imposible de afrontar en plena zafra. “Cuando uno habla de un cheque diferido, significa que necesitás hoy la plata para pagar el precio pactado. Este beneficio evita ese costo financiero implícito”, detalló el subsecretario.
Misiones aumenta las oportunidades para el sector tealero
Leiva Varela también mencionó que el Gobierno misionero continúa sumando otras herramientas, como líneas de prefinanciación de exportaciones del CFI, que ofrecen tasas ventajosas para sostener la actividad comercial externa. Recordó que en el primer semestre de 2025 las exportaciones de té cayeron, tanto en toneladas como en volumen, lo que llevó a reforzar el monitoreo permanente del sector.
Respecto del precio mínimo de garantía, Leiva Varela remarcó que su actualización estará sujeta a la evolución de la zafra y de las variables económicas. Indicó que la CoProTé continuará evaluando posibles modificaciones. “Es un precio que no impide renegociaciones en función de los cambios en los costos y en el tipo de cambio”, señaló.
Finalmente, valoró el compromiso del Gobierno y del sector para sostener la producción en un contexto nacional complejo. Aseguró que todas las medidas apuntan a “dotar de liquidez a un sector que está atravesando una situación difícil” y garantizar que los productores primarios reciban el valor acordado.
Una medida en defensa del productor
El periodista Juan Carlos Arguello analizó los detalles de la medida en “El Noticiero Central. Al respecto, dio cuenta que “el esfuerzo de la provincia está puesto en cuidar al pequeño productor, al que hay que sostener en la chacra”.
El presentador señaló que una nueva línea de crédito para el sector tealero permite pagar los productos al precio acordado con la COPROTÉ. Así, los industriales pueden acceder a este financiamiento tanto para la compra de té como para operaciones de exportación. Según Arguello, “el objetivo siempre es que el pequeño productor reciba el precio que esté acorde con los costos de producción”.

