La producción de yerba mate atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas a causa de la recesión nacional. Productores de toda la provincia alertan sobre precios afectados, pagos a plazos de hasta 120 días, cheques sin fondos, desinversión obligada y un escenario que ya provoca migración rural. Además, el Gobierno nacional decretó que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) ya no podrá intervenir en el mercado ni fijar precios.
En este contexto, recientemente se viralizó un video que retrata las diferencias de cargas impositivas para las industrias existentes en Argentina y Paraguay.
Según el repaso difundido, en Argentina el Impuesto al Valor Agregado (IVA) asciende al 21%, mientras que en Paraguay es del 10%. A esto se suma que los Ingresos Brutos —que en varias provincias argentinas pueden llegar al 6%— directamente no existen en el país vecino. También es significativo el contraste en el Impuesto a las Ganancias: mientras en Argentina llega al 35%, en Paraguay ronda apenas el 10%.
Así, a pesar de operar en un escenario casi totalmente desregulado, con una carga fiscal mínima y precios liberados, la industria yerbatera paraguaya atraviesa un período de crisis.

Precios similares en ambos lados de la frontera
Más allá de las profundas diferencias tributarias y regulatorias, los precios de góndola muestran una sorprendente coincidencia entre ambos países.
En Misiones, un kilo de yerba mate de marca intermedia cuesta actualmente entre 3.500 y 4.500 pesos, lo que equivale aproximadamente a entre 2 y 3,5 dólares.
En Paraguay, en tanto, el mismo producto se comercializa entre 14.000 y 24.000 guaraníes, un rango que también se traduce en 2 a 3,5 dólares por kilo.
De este modo, los consumidores paraguayos pagan prácticamente lo mismo que los argentinos, pese a que su industria no está sujeta a regulaciones, posee una presión fiscal marcadamente más baja y carece de un organismo estatal que proteja o supervise la cadena productiva.
Nota de Roberto Maack, El Territorio.

