El referente del Instituto Misionero del Suelo, Guillermo Reutemann, instó a los productores misioneros a adoptar medidas preventivas ante un posible año influenciado por el fenómeno de El Niño. El especialista advirtió que este escenario puede presentar lluvias intensas, tormentas y fuertes vientos, con efectos tanto sobre los cultivos como sobre el suelo.
Reutemann explicó que una de las principales recomendaciones consiste en mantener los suelos protegidos mediante coberturas. “Se esperan épocas con lluvias muy intensas y tormentas fuertes, con implicancias tanto para los cultivos como para el suelo”, señaló.
En ese sentido, indicó que la prioridad debe centrarse en conservar la cobertura vegetal. Además, sostuvo que las cubiertas vivas o verdes representan la alternativa más adecuada para proteger el suelo y preservar sus condiciones productivas.

El especialista también recomendó incorporar cortinas forestales para disminuir el impacto del viento sobre las chacras. “Hay que amortiguar la violencia del viento y una forma de hacerlo consiste en promover el uso de cortinas rompevientos”, afirmó.
En diálogo con LT 17 Radio Provincia de Misiones, Reutemann relacionó el comportamiento actual de los cursos de agua con la capacidad de absorción del suelo: “Después de una lluvia, los cauces desbordan. Eso significa que los suelos perdieron capacidad de infiltración, una situación vinculada con la actividad agropecuaria y la pérdida de masa boscosa”.

También, remarcó la importancia de ordenar el escurrimiento del agua dentro de los establecimientos rurales. “Tenemos que sistematizar los suelos y conducir el agua para que se desplace lentamente, porque cuanto mayor es la velocidad, mayores son los daños”, indicó.
En esa línea, recomendó aplicar prácticas de conservación como curvas de nivel, camellones de absorción y de desagüe, siempre respetando los cauces naturales y manteniendo cobertura vegetal. Según explicó, el objetivo consiste en retener el agua dentro de la chacra el mayor tiempo posible.
Finalmente, el referente aconsejó revisar las estructuras productivas más expuestas a los fenómenos climáticos. “Quienes tengan invernaderos o coberturas plásticas deben tensarlas, fijarlas y protegerlas porque pueden sufrir daños. La prevención siempre requiere tiempo”, concluyó.

