La gestión de Juan Román Riquelme tiene decidido avanzar con la esperada ampliación del estadio La Bombonera. Las obras cuentan con una posible fecha cercana. Esto ilusiona a los hinchas de Boca que esperan novedades hace años para tener una capacidad más amplia en su Templo.
La actual dirigencia trabaja sobre el tema en completo hermetismo. Pero diferentes acciones demuestran que el proyecto integral ya está en marcha. Los trabajos que el club viene realizando en el estadio y sus alrededores son considerados parte del plan mayor de ampliación.
Los accesos, iluminación, playones, accesos, oficinas, baños y pasillos internos suman unas 30 obras que se adelantaron para avanzar sobre el plan final. “Cada obra es parte de la ampliación, después será la frutilla del postre”, dijo días atrás el secretario general Ricardo Rosica.
Lo que la dirigencia espera arrancar en breve es la etapa en la que se modificará la fachada de Brandsen 805 y que la dejará a tono con los estadios más modernos, incluso por tener integrado el ya anunciado Hard Rock.
Ese trabajo tiene fecha prevista de inicio para apenas termine la competencia anual (una hipotética semifinal del Clausura como local sería en la primera semana de diciembre). Y quedaría inaugurado durante el mes de enero, antes de la reanudación del fútbol local, según indican desde Olé.
Antes de esa etapa habría algún anuncio oficial, un paso que ninguna gestión dio en los más de 20 años de debate moderno acerca de la ampliación. Allí también se podría anunciar la obra principal: la demolición de la platea preferencial y los palcos (todo sobre la calle Del Valle Iberlucea) para la construcción de una nueva tribuna.

Modificaciones y capacidad que lograría la Bombonera
Según trascendió el proyecto macro cuenta con dos bandejas de preferenciales y más palcos en reemplazo de los actuales. Esto se lograría sin necesidad de comprar las dos medias manzanas y sin avanzar sobre la calle, que son las principales cuestiones que trabaron proyectos anteriores.
Para este caso, se planea correr unos metros el campo hacia el lado de las vías, tal como también hizo Mauricio Macri en la última remodelación en 1996.
De esa manera, se llevaría la capacidad de los 57.000 espectadores actuales a más de 70.000. Esa cifra, sin embargo, no es definitiva. El objetivo es incrementar el número en 20.000, pero para eso estudian la posibilidad de incrementar más ubicaciones generales que las correspondientes a las plateas. Algo que modificaría el porcentaje actual de la distribución, y que podría alterar las reglas FIFA.

