La Federación Argelina de Fútbol presentó una protesta formal ante la FIFA luego de la derrota 3-0 ante Argentina en su debut mundialista. El reclamo se centra en dos acciones puntuales del partido disputado en el Stadium Kansas City, donde Lionel Messi convirtió los tres goles del conjunto dirigido por Lionel Scaloni.
Según informaron medios argelinos y franceses, la entidad cuestionó una infracción de Messi sobre Aissa Mandi durante el primer tiempo y una acción protagonizada por Alexis Mac Allister sobre Ibrahim Maza en el complemento. Desde la federación sostienen que ambas jugadas pudieron haber derivado en expulsiones de futbolistas argentinos.
El planteo fue realizado a pesar de que el encuentro quedó ampliamente desequilibrado en el resultado. Messi fue la gran figura de la noche con un hattrick que definió el partido y acaparó la atención de la prensa internacional, aunque en Argelia las discusiones se concentraron en las decisiones arbitrales.
Un reclamo sin fundamentos
La principal jugada observada ocurrió a los 31 minutos de la primera etapa, cuando Messi tuvo un contacto con Mandi. El árbitro polaco Szymon Marciniak consideró que la acción no ameritaba sanción disciplinaria y el VAR tampoco intervino para modificar la decisión adoptada en el campo de juego.
El segundo episodio señalado por la delegación africana involucró a Mac Allister y Maza durante el tramo final del encuentro. La jugada se produjo cuando Argentina ya ganaba por 3-0 y tampoco considerada merecedora de una sanción mayor por parte del cuerpo arbitral.
Sin embargo, el reglamento de la FIFA limita este tipo de presentaciones. Las normas establecen que las decisiones arbitrales vinculadas a hechos de juego son definitivas y no pueden ser objeto de apelación. Por ese motivo, especialistas consideran que el reclamo tiene escasas posibilidades de prosperar y responde más a una manifestación formal de disconformidad que a una posibilidad real de modificar lo ocurrido en el partido.

