Este viernes, como cada 9 de octubre, se conmemora el Día del Futbolista Misionero, una fecha que rinde homenaje a los protagonistas de una jornada inolvidable para el fútbol provincial. La celebración fue establecida por una ley sancionada en 2020 por la Cámara de Representantes de Misiones, en memoria de aquel histórico encuentro entre Guaraní Antonio Franco y Boca Juniors.
El partido se disputó el 9 de octubre de 1971, cuando el conjunto franjeado recibió al Xeneize por la primera fecha del Torneo Nacional. Aquel encuentro marcó un antes y un después para el deporte misionero, ya que fue la primera presentación oficial por los puntos de un equipo de la provincia en la máxima categoría del fútbol argentino.
El camino hacia un sueño
En aquellos años, los equipos indirectamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), como Guaraní Antonio Franco, tenían una única vía para enfrentarse con los grandes del país: ganar el Torneo Regional y conseguir así la clasificación al Torneo Nacional.
El conjunto misionero cumplió con ese objetivo tras una destacada campaña. Primero, goleó 5-0 a Atlético Concepción de Entre Ríos y luego empató 2-2 en Rosario frente a Coronel Aguirre. Esos resultados le permitieron quedarse con la clasificación y alcanzar un lugar entre los equipos que disputarían la competencia nacional.
La expectativa creció con el correr de los días. El miércoles 5 de octubre, el plantel franjeado regresó a Posadas y fue recibido por una multitud que celebró la histórica conquista. Sin embargo, los futbolistas no tuvieron demasiado tiempo para los festejos: se dirigieron directamente a la concentración para preparar el compromiso ante Boca Juniors.
Un debut frente a un gigante
El estreno de Guaraní en los campeonatos nacionales no podía tener un rival más emblemático. Del otro lado estaba Boca Juniors, bicampeón del fútbol argentino en 1969 y 1970, que llegó a Misiones con todas sus figuras para afrontar el compromiso.
El resultado fue una derrota por 1-0 para el equipo misionero. Pero el marcador no opacó la trascendencia de aquella presentación. Guaraní había conseguido medirse de igual a igual, en una competencia oficial, con uno de los clubes más importantes del país.
Por eso, al finalizar el encuentro, el público misionero despidió a los jugadores con aplausos. El reconocimiento de los hinchas reflejó el orgullo de una provincia que veía a uno de sus representantes competir por primera vez en ese escenario.

Una fecha para recordar la historia
Casi cinco décadas después, en 2020, la Cámara de Representantes de Misiones sancionó la ley que instituyó el 9 de octubre como el Día del Futbolista Misionero. La iniciativa buscó mantener viva la memoria de aquel acontecimiento y reconocer a quienes, dentro de una cancha, contribuyeron al crecimiento y la identidad del fútbol provincial.
Cada aniversario invita a recordar no solo el resultado de aquel partido, sino también el esfuerzo de un plantel que abrió un camino para el deporte misionero. Aquel 9 de octubre de 1971, Guaraní Antonio Franco perdió por la mínima diferencia ante Boca, pero dejó una huella imborrable en la historia del fútbol de Misiones.

