La Fórmula 1 implementará cambios en el reglamento técnico a partir del Gran Premio (GP) de Miami, en respuesta a los problemas detectados en las primeras carreras de la temporada 2026. Las modificaciones apuntan principalmente a mejorar la seguridad y optimizar el uso de la energía en los monoplazas.
Las nuevas normas surgen tras las quejas de pilotos y equipos por situaciones de riesgo generadas por las diferencias de velocidad y la gestión de baterías. Uno de los casos que encendió las alarmas fue el incidente en Japón, donde se evidenciaron fuertes contrastes de ritmo entre autos.
Cambios clave en clasificación y carrera
Entre las principales modificaciones, se reducirá la cantidad de energía que los autos pueden recuperar durante la clasificación, pasando de 8 a 7 megajulios por vuelta. A su vez, aumentará la potencia de recarga, lo que permitirá una conducción más constante y menos condicionada por la gestión energética.
En carrera, se limitará el uso del “modo boost”, con un tope de potencia extra para evitar diferencias bruscas de velocidad entre los autos, una de las principales preocupaciones en términos de seguridad.
Además, se ajustará el funcionamiento del sistema MGU-K, restringiendo su uso pleno a zonas específicas del circuito para mejorar el control y reducir riesgos en pista.
Más seguridad y adaptación en pista
Otra de las novedades será la implementación de un sistema que detecta problemas en las largadas y activa automáticamente asistencia para evitar que un auto quede detenido en la pista, una situación considerada peligrosa en el inicio de las carreras. También se decidió extender la duración de los entrenamientos en Miami, con el objetivo de que los equipos puedan adaptarse mejor a los nuevos cambios reglamentarios.
En este contexto, las modificaciones podrían favorecer al piloto argentino Franco Colapinto, ya que uno de los objetivos centrales es reducir las diferencias de velocidad entre autos y evitar situaciones como las que lo involucraron en carreras anteriores.
Con reglas que apuntan a una conducción más estable y menos dependiente de la gestión energética, se espera un escenario más equilibrado y seguro, lo que podría mejorar las condiciones de competencia para varios pilotos en la parrilla.

