El encuentro entre la selección de Francia e Irak debió ser interrumpido al finalizar el primer tiempo debido a la detección de actividad eléctrica en las cercanías del Lincoln Financial Field, en la ciudad de Filadelfia. Las autoridades del estadio aplicaron de inmediato el protocolo de seguridad establecido para eventos deportivos al aire libre.
La suspensión no tomó completamente por sorpresa a la organización, ya que durante toda la jornada se habían registrado alertas meteorológicas. Los pronósticos ya anticipaban lluvias y posibles tormentas eléctricas, lo que mantuvo en observación constante las condiciones del tiempo.
El protocolo indica que, ante la detección de rayos dentro del radio de seguridad del estadio, el partido debe detenerse de forma inmediata. A partir de ese momento, comienza una cuenta regresiva de 30 minutos desde la última descarga eléctrica registrada en la zona.
Si durante ese lapso vuelve a detectarse actividad eléctrica, el reloj se reinicia por completo. Esto hace que el tiempo de reanudación del encuentro sea incierto y dependa exclusivamente de la evolución del fenómeno climático.
Mientras tanto, jugadores, cuerpos técnicos y espectadores permanecen a la espera de una resolución oficial. El partido estaba en desarrollo al momento de la suspensión y su continuidad quedó sujeta a la autorización de las autoridades competentes.
Las condiciones del clima han sido variables durante la jornada, con momentos de mejora que generaron expectativa, seguidos nuevamente por el avance de nuevas nubes sobre la zona. Esa inestabilidad mantiene en alerta a los organizadores.
Por ahora, el protocolo por tormentas eléctricas es el protagonista de la noche en Filadelfia. La reanudación del partido entre Francia e Irak dependerá exclusivamente de que el clima permita levantar la suspensión.

