Franco Colapinto cerró una jornada exigente en el Gran Premio de Barcelona de Fórmula 1, donde finalizó 15° en la segunda práctica libre y volvió a evidenciar las dificultades del Alpine en ritmo de carrera. El piloto argentino alternó sensaciones durante el día y terminó con una marcada preocupación por el comportamiento del monoplaza.
En la primera sesión de entrenamientos, Colapinto había mostrado un rendimiento más competitivo al ubicarse en el décimo puesto, incluso por delante de su compañero de equipo Pierre Gasly. Ese resultado había generado expectativas positivas dentro del equipo, especialmente por el equilibrio mostrado en las primeras vueltas.
Sin embargo, la situación cambió en la segunda práctica, cuando el rendimiento del auto decayó de manera notable y el argentino perdió terreno en la tabla de tiempos. La falta de adherencia y la inestabilidad del Alpine complicaron su ritmo en tandas largas.
Al finalizar la jornada, Colapinto fue contundente al describir el comportamiento del vehículo y dejó en claro su incomodidad en pista, en un contexto donde el equipo busca soluciones rápidas para mejorar la performance general.
Con este panorama, el argentino intentará revertir la tendencia en la última sesión de entrenamientos antes de la clasificación, programada para las 11 de Argentina. Alpine trabajará contra reloj para encontrar mejoras que le permitan ser más competitivo en el resto del fin de semana.

