Este domingo falleció en Río Cuarto, Córdoba, Heno Klein, a los 89 años. Nacido el 22 de abril de 1936 en Cerro Azul, fue múltiple campeón provincial de Pista y Rally y el primer piloto en consagrarse en ambas disciplinas en Misiones. Su trayectoria lo llevó también al plano nacional, donde compitió en el Turismo Nacional, el Rally Argentino y la Fórmula Truck, categoría en la que fue subcampeón en 1995.
Su historia comenzó en la década del 60, con el resurgimiento del Automóvil Club Misiones y la reactivación de las carreras en la tierra colorada. Debutó el 6 de agosto de 1967 en el circuito de Santa Inés. Terminó tercero en la Clase C con un Fiat 1500 y Enrique Burtnick como copiloto. Un año después, en 1968, alcanzó la gloria: con un Torino 380W se consagró campeón de la Clase D en el primer Campeonato Misionero organizado por el ACM. Ese mismo año fue campeón del Zonal Chaqueño y le dio a Torino su primera victoria en Misiones.
En 1969 dio otro paso histórico. El 27 de julio corrió la III Vuelta de Chaco y terminó tercero en la Clase C del Turismo Nacional. Se convirtió en el primer misionero en subir a un podio nacional en el TN. En Posadas lo recibieron como a un héroe.
Por compromisos empresariales dejó de correr en 1972. Regresó en 1984 al TC Nordeste y en 1987 se coronó campeón. Poco después aceptó un nuevo desafío: el rally. En 1992, a los 56 años, ganó la Clase 3 del Misionero de Rally y se transformó en el primer piloto provincial campeón en Pista y Rally.
Ese mismo año se dio el gusto de competir en el Rally Argentino en Misiones. En el barro del Autódromo de Posadas ganó el Superprime ante figuras como Juan María Traverso. El múltiple campeón lo elogió sin vueltas y lo definió como uno de los mejores en el siempre traicionero barro misionero.
En 1995 escribió otro capítulo inolvidable. Con 59 años ganó un concurso organizado por la empresa Rosamonte para reemplazar a Emiliano Spataro en los Súper Truck’s. Fue el más rápido en las pruebas en Buenos Aires y empezó a correr desde la tercera fecha. Ganó tres carreras y llegó a la definición como líder. Perdió el título por apenas un punto ante Julio Colabello. Ese subcampeonato en la Fórmula Truck marcó el cierre de una campaña deportiva de más de tres décadas.
Además de piloto, fue dirigente y colaborador. Integró comisiones del ACM y trabajó junto a Hipólito Cortés en el crecimiento institucional. También cedió un predio en Candelaria para la Asociación Misionera de Pilotos y Navegantes de Rally, espacio clave para el shakedown del Rally de Misiones.
Recibió múltiples reconocimientos. El último fue en 2018, en la Fiesta del Automovilismo, donde lo homenajearon por su trayectoria.
“El viejo”, como lo llamaban sus amigos, fue el campeón de las cafeteras y el ídolo del rally. Hoy el deporte motor despide a una de sus grandes glorias. Su legado ya es parte de la historia grande de Misiones.

