El básquet de la capital provincial vivió una jornada consagratoria. En el tercer y definitivo encuentro de la llave de semifinales, Bartolomé Mitre exhibió su mejor versión, superó sin atenuantes a El Ceibo de San Francisco por 76 a 52 y decretó la obtención de la plaza en la Liga Argentina, un privilegio del que Posadas no gozaba desde la participación de Luz y Fuerza a comienzos de los años 90.
Tras un inicio de trámite cerrado en el que la visita logró sostenerse en el marcador con un parcial inicial de 16-15, el equipo Auriazul tomó las riendas del encuentro en el segundo período. Apoyado en la conducción táctica de Tantos y el aporte de Pérez, el dueño de casa estampó una ráfaga ininterrumpida de nueve unidades que torció la historia y envió a las delegaciones al descanso con una luz de diez puntos a favor del anfitrión (41-31).

Durante el complemento, la escuadra posadeña consolidó su hegemonía imponiendo condiciones en la zona cercana al aro. Tomás Rossi impuso su potencia física bajo el tablero para transformarse en la figura del encuentro con 24 conquistas, secundado por la labor de Carlos Benítez Gavilán (15). A su vez, la efectividad desde el perímetro por parte del juvenil Koziarski liquidó cualquier intento de remontada del elenco cordobés, que dependió en exceso del goleo de Rojas (28).

Con una brecha superior a las 20 unidades en el tramo final, el trámite quedó juzgado minutos antes del silbatazo de los árbitros. El abultado 76-52 desató los festejos en las gradas de un escenario colmado, celebrando no solo la victoria en la serie por 2 a 1, sino la concreción del ansiado salto de categoría a nivel nacional.
© Fotos: Sixto Fariña

