La racha negativa de River Plate en cuanto a goles de sus delanteros parece no tener fin. La derrota por 1-0 ante Argentinos Juniors prolongó a cinco los partidos consecutivos sin que los atacantes del Millonario encuentren el camino del gol.
El dato más alarmante es que Miguel Borja, quien dejó el club en diciembre de 2025, sigue siendo el último delantero en convertir para el equipo. Esta preocupante sequía ha puesto en el centro de la escena la falta de eficacia en el área rival.
La sequía continúa: Borja sigue siendo el último goleador
El último gol de un delantero de River fue obra de Borja el 3 de noviembre de 2025, en la derrota 2-1 frente a Rosario Central en el Gigante de Arroyito. Desde ese entonces, han pasado 12 partidos oficiales sin goles de los atacantes de River. En ese período, solo un gol de un delantero se destacó: el de Ian Subiabre, un juvenil que marcó en la derrota por 3-2 ante Racing en noviembre pasado.
Los delanteros convocados para enfrentar a Argentinos Juniors tampoco pudieron cortar la sequía. Maximiliano Salas ingresó a los 27 minutos del segundo tiempo, tocó solo ocho pelotas y no remató al arco, mientras que Facundo Colidio ni siquiera fue considerado como alternativa desde el banco. El delantero Sebastián Driussi estuvo ausente debido a un desgarro en el isquiotibial izquierdo.
Los números no mienten: los responsables de la falta de gol
La sequía goleadora tiene nombres y apellidos. Colidio es el jugador que más tiempo lleva sin convertir, con más de siete meses sin marcar. Le siguen Driussi, con 13 partidos sin goles, y Salas, con 12 encuentros sin festejar. Esta larga racha de ineficacia está comenzando a afectar tanto el rendimiento futbolístico como la moral del equipo.
Un panorama delicado de cara a la Copa Argentina
El próximo desafío de River Plate será el martes 17 de febrero a las 22:00 horas, cuando enfrente a Ciudad de Bolívar por los 32avos de final de la Copa Argentina. En ese partido, Marcelo Gallardo, el entrenador del Millonario, deberá decidir si sigue confiando en Agustín Ruberto como única referencia ofensiva o si opta por Salas o Colidio para intentar romper la racha goleadora que ha dejado al equipo con serios problemas. La presión aumenta, ya que la sequía de goles se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el desarrollo del equipo.

