Con el cierre del año a la vuelta de la esquina, el calendario financiero argentino se prepara para un receso clave que afectará a millones de usuarios. Como es habitual ante la llegada de las Fiestas de Navidad y Año Nuevo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó cómo será la actividad en las entidades financieras. La medida busca facilitar el descanso de los trabajadores del sector, pero también impone límites estrictos a las operaciones presenciales y digitales.
Al reducirse la cantidad de días hábiles, el margen para operar en el mercado oficial y financiero se estrecha, lo que suele generar un pico de demanda en las jornadas previas.
El Banco Central confirmó que otorgará asueto para todo su personal los días miércoles 24 y miércoles 31 de diciembre de 2025. Al mismo tiempo, la autoridad monetaria extendió la invitación a todas las entidades financieras y cambiarias del país para que se sumen a la medida. En la práctica, esto significa que los bancos de todo el territorio nacional permanecerán cerrados durante las vísperas de las Fiestas, lo que se traduce en cuatro días sin actividad bancaria tradicional si se suman los feriados del 25 de diciembre y el 1 de enero.

Movimientos por las Fiestas
Un dato central para los inversores es que, durante los días de asueto, no funcionará el Mercado Libre de Cambios ni habrá actividad en la Bolsa. En consecuencia, será imposible comprar dólar oficial a través del homebanking o acceder al dólar MEP. Las operaciones de compra y venta de moneda extranjera quedarán totalmente bloqueadas en las plataformas digitales, ya que estas requieren de la operatoria del mercado abierto para liquidar los títulos o procesar las solicitudes. La única vía que permanecerá activa para quienes busquen refugio en activos dolarizados será la de las criptomonedas estables (stablecoins), que operan de forma descentralizada las 24 horas.
En ese marco, el sistema financiero mantendrá su estructura digital para garantizar la continuidad de los servicios básicos. Los usuarios podrán realizar transferencias inmediatas, pagar servicios mediante aplicaciones móviles y utilizar las billeteras virtuales con total normalidad. El objetivo es que la falta de atención presencial no paralice el flujo de pagos en una de las semanas de mayor consumo del año.

