El conflicto entre la Asociación Bancaria y el Banco Santander volvió a escalar tras una audiencia realizada este jueves en la Secretaría de Trabajo. La misma tuvo la participación del secretario general del gremio, Sergio Palazzo, y representantes de la entidad crediticia. Desde el sindicato advirtieron sobre una serie de medidas adoptadas por el banco que, según señalaron, afectan derechos laborales y salariales.
La Bancaria denunció que en las últimas semanas Santander avanzó con el cierre de más de 40 sucursales en todo el país, además de despidos y amenazas hacia dirigentes gremiales. También cuestionó cambios en rubros de los recibos de sueldo, con impacto directo en los salarios, y solicitó inspecciones urgentes por tercerización de tareas bancarias y otros incumplimientos.
Según iProfesional, desde la entidad financiera rechazaron las acusaciones y explicaron que el proceso responde a una transformación del modelo de atención. Indicaron que el 90% de las transacciones se realiza de forma digital y que la concurrencia a sucursales registra una caída del 30% anual. En ese marco, destacaron el uso de la aplicación Santander y el funcionamiento de corresponsalías como alternativas presenciales para operaciones básicas.
Las explicaciones no conformaron al sindicato, que resolvió declarar el estado de alerta y movilización a nivel nacional, con medidas circunscriptas al Banco Santander. Los cuerpos orgánicos del gremio definirán en los próximos días la continuidad del plan de acción. Además, la Secretaría de Trabajo convocó a una nueva audiencia para el 12 de febrero. Voceros gremiales anticiparon que, de no existir respuestas favorables, continuarán las asambleas y se profundizarán las medidas. El conflicto tuvo su origen en la seccional Rosario de La Bancaria, tras el anuncio del cierre de dos sucursales en el Gran Rosario, en el marco de un plan que prevé el cierre de 36 filiales en todo el país.

