Las asimetrías continúan golpeando a los comercios de frontera y profundiza la retracción en la actividad, que se refleja en el aumento del cierre de locales. Además, la incesante suba de precios en la mayoría de los productos, dentro de la escalada inflacionaria nacional, suma mayores complicaciones.
Consultado por Canal Doce, Walter Feldman, presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen, remarcó: “Estamos en un contexto de retracción económica que viene desde hace casi dos años. Atravesamos un momento muy difícil. No le queda otra opción al comerciante: tiene que despedir (empleados), recortar stocks y atrasarse en algunos compromisos de pago”.
Debido a la recesión, señaló que en la ciudad cerraron entre un 50% y un 60% de locales, en los dos últimos años. “Los que más sufren la situación son los que alquilan. Quienes no son propietarios ya entregaron los locales. Se observan muchos locales vacíos en alquilar”, agregó.
Feldman insistió en que no tienen más opción que adaptarse a las medidas nacionales y buscar otras salidas económicas. “Tal vez pensar en otros rubros o negocios que aparezcan. La situación está muy difícil y complicada para los comercios de frontera por las diferencias que tenemos con los países vecinos“, describió.
En relación a la caída de consumos y falta de clientes, afirmó que se debe a las altas subas en el país. “Por ejemplo, a los brasileños prácticamente ya no le conviene venir. Ellos tienen muchos artículos de canasta básica más baratos. Eso genera que no venga el consumidor brasileño”, comentó.
Disminuyó el ingreso de brasileños a la provincia
Feldman señaló que actualmente se registra una disminución del 70% en el ingreso de brasileños a la provincia. “Ya no se observa la misma cantidad de autos brasileños que se veía antes. El paso sigue con movimiento, pero principalmente por la gran cantidad de argentinos que viajan a Brasil”, detalló. “También los que sufren el impacto son los comercios que están en el municipio”, aclaró.
“Hay una reducción marcada de los visitantes y los turistas, que ya no vienen tan seguido a Bernardo de Irigoyen. Eso se debe mucho a los aumentos de precios que tenemos en Argentina”, sostuvo.
“La reducción del personal, en supermercados, vinotecas, perfumería, estaciones de servicio, llega al 30% o 40%. Es un número muy grande, que se ve reflejado en la cantidad de personas que van a buscar trabajo en el país vecino”, completó.
Dentro de ese marco recordó que “tenemos el apoyo del Gobierno provincial. Las medidas que la Provincia impulsa son interesantes porque son a largo plazo“.

