Berta Holzmeister, jubilada de San Vicente, expuso en LT 17 Radio Provincia de Misiones la situación que atraviesan quienes perciben la jubilación mínima nacional. Según detalló, los ingresos mensuales resultan insuficientes frente al aumento constante de los alimentos, los servicios y los medicamentos, especialmente tras la reducción en la cobertura de PAMI.
La entrevistada explicó que actualmente percibe entre 360.000 y 370.000 pesos, monto que incluye el bono nacional. Sin embargo, indicó que una parte importante de ese dinero se destina únicamente a tratamientos médicos. “Tengo un problema de salud de por vida y cada mes, al retirar mis medicamentos, tengo que pagar prácticamente 96.000 o 97.000 pesos, porque no me cubren el 100%”, afirmó.
“A veces hay que elegir entre comprar los remedios o comer”, expresó Holzmeister durante la entrevista, al describir las dificultades cotidianas para cubrir necesidades básicas. Además, señaló que la compra de frutas y alimentos recomendados por profesionales de la salud quedó fuera de sus posibilidades económicas. “Es imposible alimentarse como los médicos quieren porque no alcanza”, sostuvo.
Reclamos por aumentos insuficientes y pérdida del poder adquisitivo
Holzmeister también remarcó que cada visita al supermercado representa nuevos aumentos de precios. “Cada semana vas al mercado y hay precios nuevos; todo aumenta”, señaló. En ese contexto, explicó que muchos jubilados recorren distintos comercios para encontrar precios más bajos y reducen las compras al mínimo indispensable.
La jubilada afirmó que los incrementos en los haberes no logran compensar la inflación. “Dicen que viene un aumento, pero es lo mínimo, una miseria”, manifestó. También cuestionó la continuidad del bono congelado en 70.000 pesos, al asegurar que permanece sin modificaciones desde hace años.
Durante la entrevista, Holzmeister describió que los gastos extras, como ropa o calzado, agravan aún más la situación económica de los adultos mayores. “Si ese mes tenés que comprarte alguna ropita o un calzado, ahí se complica más todavía”, indicó.
Finalmente, advirtió sobre el impacto social de la pérdida del poder adquisitivo en jubilados y personas con discapacidad. “Parece que se olvidaron de la gente de edad y de los discapacitados”, expresó. Además, concluyó que “el que cobra la mínima sufre las mismas consecuencias en todo el país” y alertó que, ante cualquier descuido económico, “algunos todavía pasan hambre”.

