La morosidad crediticia continúa en aumento y ya alcanza a 5,8 millones de argentinos. El dato surge de un informe de Equilibra que analiza el financiamiento otorgado por bancos y entidades no financieras, entre las que se encuentran las billeteras virtuales y fintech.
En particular, el deterioro es más marcado entre quienes recurren exclusivamente a estas últimas. De los 5,3 millones de personas que tomaron crédito únicamente con entidades no financieras, 2,9 millones se encuentran en mora. Esto representa más de la mitad del total.
En cambio, entre quienes accedieron solamente a créditos bancarios, el incumplimiento alcanza al 20%. Son 1,6 millones de personas en mora sobre un universo de 7,8 millones de tomadores.
A su vez, 1,3 millones de argentinos registran deudas tanto con bancos como con entidades no financieras. Ese grupo representa el 17% de las 7,6 millones de personas que utilizaron ambos canales de financiamiento.
Las billeteras ganan espacio entre los deudores
La evolución de los últimos 24 meses muestra un fuerte crecimiento de la morosidad. En julio de 2024 había 2,4 millones de personas en esa situación. Para mayo de 2026, la cifra trepó a 5,8 millones.
Por lo tanto, se sumaron 3,4 millones de nuevos morosos en ese período. Según el informe, el aumento refleja dificultades en los ingresos de los hogares y expectativas que no se concretaron respecto de una mejora del poder adquisitivo.
El mayor incremento se produjo entre quienes tomaron préstamos exclusivamente con entidades no financieras. Ese segmento incorporó 1,8 millones de nuevos morosos.
Además, se sumaron un millón de personas con incumplimientos tanto en bancos como en entidades no financieras. Otros 600.000 nuevos morosos corresponden a quienes sólo mantienen créditos con entidades financieras.
En este escenario, el CEPA señaló que los bancos redujeron su cartera de clientes durante el período analizado. Al mismo tiempo, parte de quienes permanecieron dentro del sistema bancario también pasó a registrar atrasos.
En paralelo, la búsqueda de financiamiento se desplazó hacia las billeteras virtuales. Estas plataformas incrementaron de manera marcada tanto la cantidad de deudores como el número de personas en situación de mora.
Dos de cada tres créditos irrecuperables corresponden a billeteras
El deterioro también queda expuesto al analizar la clasificación de los créditos según el nivel de riesgo. La situación 4, que comprende préstamos con alto riesgo de insolvencia, concentra $6,66 billones. De ese total, $4,9 billones corresponden al sistema bancario, mientras que $1,75 billones están en billeteras virtuales.
La distribución es similar en la situación 3, que contempla créditos con problemas o riesgo medio. Allí se acumulan $4,08 billones. Los bancos concentran el 74,4% y las billeteras virtuales, el 25,6%.
Sin embargo, el escenario cambia en la situación 5. Se trata de los préstamos considerados irrecuperables, con más de un año de atraso. En este segmento se acumulan $3,45 billones. De ese monto, el 66,5% está en manos de billeteras virtuales y fintech. Son aproximadamente $2,3 billones.
En cambio, los bancos concentran el 33,5% restante. Ese volumen equivale a unos $1,15 billones. Así, dos de cada tres pesos correspondientes a préstamos irrecuperables están vinculados a entidades no financieras.
Los jóvenes, entre los más afectados
La situación es todavía más delicada entre los jóvenes de 18 a 29 años. Apenas el 40% de ese grupo tiene acceso al crédito formal.
Además, el financiamiento se concentra principalmente en entidades no financieras. El 17% de los jóvenes obtuvo crédito exclusivamente por ese canal. Otro 11% accedió sólo a entidades financieras y el 12% utilizó ambos.
Dentro de ese universo, casi cuatro de cada diez jóvenes que tomaron crédito se encuentran en mora.
El porcentaje aumenta al 50% entre quienes se financiaron exclusivamente mediante entidades no financieras. Es decir, uno de cada dos jóvenes que recurrió sólo a billeteras virtuales y fintech presenta incumplimientos.
El fenómeno también presenta diferencias territoriales. Las provincias del Noroeste y algunos municipios del Conurbano aparecen entre las zonas con indicadores más críticos.
De esta manera, el crecimiento del endeudamiento no sólo refleja una mayor utilización del crédito. También expone un cambio en los canales utilizados para financiarse. Las billeteras virtuales ganaron protagonismo, especialmente entre quienes tienen mayores dificultades para acceder al sistema bancario.
El resultado es una expansión de la morosidad que golpea con mayor intensidad a los sectores con menor acceso al crédito formal y, particularmente, a los jóvenes.

