El Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación FIEL, institución vinculada a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, registró en octubre una caída interanual del 5,3% en la industria, mientras que apenas mostró una recuperación desestacionalizada del 0,3% respecto de septiembre. “La actividad continúa transitando una fase de contracción con un retroceso acumulado del 8,9% anual desde su inicio en febrero pasado”, advirtió el informe.
La presentación del IPI llega pocos días después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, expusiera en la sede de la Fundación FIEL, donde no se anunciaron medidas específicas para el sector industrial. En contraste, el documento de la institución remarcó que la industria acumuló “el cuarto retroceso consecutivo en la comparación interanual”, aunque con un leve freno en la caída mensual.

Entre agosto y octubre más del 60% de los sectores industriales registró menores niveles de producción frente al mismo período del año anterior. El reporte también aportó una perspectiva de largo plazo: “La recesión actual muestra un ritmo de contracción mayor que en dos de los episodios previos de ocho meses, considerados entre los más prolongados y menos profundos desde 1980”.
Rendimiento de la industria por sectores
El análisis sectorial dejó un panorama heterogéneo. Los minerales no metálicos fueron la excepción con un crecimiento del 7% en los primeros diez meses del año frente al mismo período de 2023, impulsado principalmente por los despachos de cemento y explicado, en parte, por la baja base de comparación del año pasado. El rubro de Alimentos y Bebidas también mostró números positivos, con un avance del 3,4%.
En contraste, la mayoría de los sectores presentó resultados negativos:
- Producción metalmecánica: -2,8%
- Despacho de cigarrillos: -3,3%
- Papel y celulosa: -5,1%
En cuanto la industria automotriz, la contracción por cuarto mes en la producción de automóviles arrastró a un nuevo retroceso de la rama en su conjunto, incluso cuando la producción de utilitarios acumuló un trimestre de mejora luego de las paradas por mantenimiento y receso invernal.
La profundización del retroceso industrial y la comparación histórica subrayan un escenario recesivo que ya se perfila como uno de los más severos de las últimas décadas.

