La creciente crisis económica nacional profundizó la demanda en comedores comunitarios de Posadas y zonas periféricas, donde cada vez más familias recurren para garantizar al menos una comida diaria. Desde el Ministerio de Desarrollo Social de Misiones advirtieron sobre el incremento de personas desempleadas, endeudadas y afectadas por el cierre de comercios.
El subsecretario de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Manuel Sánchez, explicó a Canal Doce que actualmente funcionan dos cocinas centrales, una en el barrio Santa Rita y otra en el Mercado Central. “Comida no se le puede negar a nadie. Todos los días salen casi 80 ollas de las dos cocinas”, señaló. La distribución alcanza a distintos barrios de Posadas y el Gran Posadas, además de los espacios descentralizados en iglesias y comedores barriales.
Sánchez sostuvo que la demanda alimentaria creció de forma sostenida en los últimos meses. “Cada vez se van agregando más porque van quedando desempleados, se cierran comercios, y lo que más aparece es gente endeudada”, afirmó.
El funcionario también indicó que el sostenimiento de los comedores depende exclusivamente de recursos provinciales. “Los fondos y la ayuda que podían venir desaparecieron. Así que todo esto es pura y exclusivamente con la ayuda de rentas provinciales”, remarcó en referencia a la reducción de asistencia nacional.
Expansión de la asistencia
En paralelo, organizaciones sociales y comunitarias detectaron un crecimiento de familias que recurren por primera vez a este tipo de ayuda. El coordinador de la Red Alimendar Posadas, Gionas Bordoy, informó que la red relevó 54 comedores en barrios populares de la zona de Mártires 40 hasta la ribera del río.
“Son familias que nunca antes habían ido a un comedor y hoy se encuentran en esa situación”, expresó Bordoy. Además, precisó que la organización actualiza el mapa de asistencia alimentaria con el objetivo de extender el trabajo hacia otros sectores periféricos de Posadas.
Los referentes coincidieron en que el aumento de la demanda alimentaria refleja el deterioro de las condiciones económicas de numerosos hogares. Frente a ese escenario, los comedores comunitarios continúan como uno de los principales espacios de contención social para cientos de familias de la capital provincial.

