El consumo masivo en Argentina sigue sin mostrar señales firmes de recuperación. El último informe de la consultora Scentia reveló que las ventas en supermercados y almacenes cayeron 0,6 por ciento interanual en diciembre, consolidando un escenario de dos años consecutivos en baja.
Según el relevamiento, durante 2025 se registraron caídas en diez de los doce meses, mientras que 2024 también había sido negativo respecto a 2023. En este sentido, el gasto de las familias en alimentos y bebidas no logra revertir la tendencia descendente y se mantiene en niveles críticos.
Uno de los datos más llamativos es la diferencia entre los grandes comercios y los de cercanía. Las ventas en hipermercados retrocedieron 4 por ciento interanual en diciembre, mientras que los comercios barriales mostraron una mejora del 2,9 por ciento. Desde Scentia explicaron que la falta de dinero impulsa a los consumidores a realizar microcompras diarias en lugar de grandes compras mensuales, lo que perjudica especialmente a las grandes superficies.
El director de Scentia, Osvaldo Del Río, consideró que la evolución del consumo en 2026 será similar a la del año pasado, más sujeta a la variación del PBI. Por su parte, el analista de NielsenIQ Argentina, Julián Fernández, afirmó: “La recuperación salarial está estancada en general, y mientras los estratos socioeconómicos medios y bajos siguen soportando el aumento de costos del hogar, los altos cambian su distribución del gasto”.
Por otro lado, las ventas minoristas de las pymes bajaron 5,2 por ciento interanual en diciembre, aunque presentaron una suba mensual equivalente, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came). El acumulado de 2025 cerró con una variación del 2,5 por ciento. “Diciembre funcionó como un alivio financiero gracias a las fiestas y al cobro de aguinaldos, pero no logró revertir la caída estructural”, resaltó la entidad.

Las familias ajustan gastos en un escenario adverso
El índice integral de consumo que elaboró Scentia también arrojó un resultado negativo en diciembre, incluso frente a un diciembre 2024 que había caído un 13 por ciento. El comercio electrónico fue el único segmento con crecimiento fuerte, mientras que kioscos, farmacias y mayoristas se mantuvieron estancados o en retroceso.
Uno de los datos más llamativos del informe es la diferencia entre los grandes comercios y los de cercanía. Las ventas en hipermercados cayeron 4 por ciento interanual en diciembre, mientras que los comercios barriales mostraron una mejora del 2,9 por ciento.
El diagnóstico es claro. El consumo masivo continúa golpeado y la recuperación es todavía débil e inestable. Mientras los salarios siguen perdiendo contra la inflación, las familias ajustan gastos, priorizan compras pequeñas y buscan precios más bajos, consolidando un modelo de consumo defensivo.

