La industria argentina enfrenta un panorama complejo de cara al segundo trimestre de 2026, con una de cada cinco fábricas que anticipa una caída en su producción entre abril y junio. El dato surge de la última Encuesta de Tendencia de Negocios del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y confirma la persistencia de un clima de retracción en la actividad.
Según el relevamiento, el 20,1% de las empresas prevé una baja en los niveles de producción, mientras que el 63,1% estima que se mantendrán sin cambios. En contraste, solo el 16,8% proyecta una mejora, lo que configura un balance negativo en las expectativas del sector.
En este contexto, el escenario actual no se explica solo por las proyecciones, sino también por el arrastre de los últimos meses. La industria manufacturera registró en febrero una caída interanual del 8,7% y una baja del 4% respecto a enero. Además, 14 de las 16 ramas que integran el índice mostraron retrocesos, con caídas marcadas en sectores como maquinaria y equipo y la industria automotriz.
Consumo interno, el principal condicionante
El informe de Indec identifica a la demanda interna insuficiente como el principal obstáculo para una recuperación de la producción. El 52,5% de las empresas consultadas señala este factor como la principal limitación para incrementar la actividad.
Las expectativas sobre el consumo también reflejan un deterioro. El 24,3% de los industriales considera que la demanda interna seguirá cayendo en el corto plazo, por encima del 23% registrado en la medición anterior. En paralelo, el 58,2% cree que no habrá cambios y solo el 17,5% espera una mejora.
Impacto en el empleo y la actividad
La debilidad del mercado interno tiene efectos directos en el empleo industrial. El 17,3% de las empresas prevé reducir su dotación de personal en los próximos meses, mientras que apenas el 3,7% anticipa incorporaciones. La mayoría, el 79%, no espera variaciones en sus plantillas.
En la misma línea, las horas trabajadas también muestran señales de ajuste. El 18,7% de los establecimientos estima que disminuirán, frente a un 6,3% que proyecta un aumento.
El frente externo tampoco aparece como una alternativa clara de recuperación. El 15,6% de las empresas exportadoras prevé una caída en sus ventas al exterior, mientras que el 66% no espera cambios significativos y solo el 18,4% anticipa una mejora. En conjunto, los datos reflejan un escenario de incertidumbre para la industria, atravesado por la caída del consumo, el retroceso de la actividad y expectativas que continúan sin mostrar señales firmes de recuperación en el corto plazo.

