El icónico Bar Español de Posadas atraviesa un proceso de reestructuración financiera tras ingresar formalmente en concurso preventivo de crisis. La medida busca reordenar los compromisos comerciales del histórico local gastronómico de la capital misionera sin interrumpir su funcionamiento habitual.
Tras conocerse la novedad judicial, el secretario general de la seccional Posadas de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), Antonio Acosta, brindó claridad sobre la situación del establecimiento y la estabilidad de su personal.
“Que haya entrado en concurso preventivo de crisis no quiere decir que dejen de trabajar sino que tratarán de ordenar sus deudas“, indicó en diálogo con Canal Doce.
Desde el sindicato gastronómico ratificaron que, a pesar de la compleja coyuntura económica que afecta al sector, la empresa mantiene al día sus obligaciones laborales. “No registramos inconvenientes con sus trabajadores, aunque desconocemos los problemas que tienen con sus acreedores”, señaló.
Además mostró cierto optimismo independientemente del proceso que esté atravesando el Bar Español. “Más allá de la situación económica que nos preocupa, esperemos su reactivación como sucedió en otras crisis con otras reactivaciones“, manifestó Acosta.
Concurso preventivo
La apertura del proceso fue ordenada el 13 de agosto por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 2 de Posadas, a cargo de la jueza Silvina Inés Bacigalupi. El expediente lleva el número 104063/2026 y está caratulado como “Bar Español SRL s/ Concurso en caso de agrupamiento”.
Según el edicto publicado en el Boletín Oficial de Misiones, la Justicia estableció el 16 de octubre de 2026 como fecha límite para que quienes consideren tener créditos contra la sociedad presenten sus pedidos de verificación ante la sindicatura. Para intervenir en el proceso se designó al contador Jorge Clementino Cáceres.
La situación judicial del tradicional bar se conoce mientras el comercio posadeño enfrenta un escenario marcado por la caída del consumo, la retracción de las ventas, el aumento de los costos fijos y las dificultades financieras. A esto se suma la competencia comercial de Paraguay, que impacta especialmente sobre los negocios de la capital provincial.

