El Banco Central (BCRA) afronta este lunes un vencimiento por US$1004 millones. Este pago corresponde a la amortización de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal). Para cancelarlo, la autoridad monetaria utilizará reservas internacionales. El desembolso se produce en medio de una racha compradora en el mercado oficial de cambios. Sin embargo, esta dinámica convive con un calendario de deuda exigente que diluye la acumulación de divisas.
Desde el 5 de enero, el BCRA adquirió más de US$2700 millones en operaciones dentro y fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC). Esta dinámica superó las expectativas de analistas privados. Según estimaciones de la consultora GMA Capital, se ubica por encima del ritmo de compras observado en los inicios de gestiones anteriores. En términos de intervención acumulada frente al sector privado, el actual ciclo muestra uno de los arranques más fuertes de los últimos años.
A pesar de este flujo positivo comercial, el BCRA convive con un drenaje financiero constante. En lo que va de 2026, el Gobierno ya afrontó pagos por US$830 millones al FMI. También canceló US$146 millones a otros organismos en febrero y US$437 millones en enero. El Tesoro compró estas divisas al BCRA. A estos compromisos se suma el vencimiento actual del Bopreal. Parte de las divisas que ingresan por la ventanilla cambiaria salen luego para cumplir los compromisos externos.
Las reservas netas continúan en torno a US$2.500 millones, pese al incremento de las reservas brutas en el período. La diferencia responde al peso de los pasivos en dólares de corto plazo y, principalmente, a los pagos de deuda. Estimaciones de la consultora 1816 muestran que las reservas brutas aumentaron más de US$5400 millones en lo que va del año. Sin embargo, los pasivos en dólares con vencimiento menor a un año crecieron a mayor velocidad.
Esta situación volvió a llevar las reservas netas a terreno negativo. En ese rubro se incluyen los encajes en moneda extranjera y el swap con China. También figuran obligaciones con el BIS por casi US$2400 millones, pagos de capital de Bopreal a 12 meses y distintos acuerdos de repos. GMA Capital señaló que la ampliación de estos pasivos explica por qué el fuerte ritmo comprador no se traduce en una recomposición efectiva del balance.
El propio BCRA explicitó este dilema en su último Informe de Política Monetaria (IPOM). Señaló que el aumento efectivo de reservas internacionales dependerá del acceso del Tesoro a los mercados para refinanciar la deuda externa. Las compras de divisas sólo fortalecen el stock neto si no deben utilizarse para cancelar vencimientos. Ese diagnóstico también aparece en las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional. La semana pasada viajó una misión del Ministerio de Economía a Washington para cerrar la segunda revisión del programa vigente.
En el staff técnico del organismo remarcan en privado que la compra de divisas no equivale automáticamente a una mejora del balance. El antecedente de 2025 refuerza esa cautela. Según la metodología acordada con el Fondo, las reservas netas cerraron el año pasado en torno a US$14.100 millones. La meta revisada era de US$1000 millones. Esto implicó un desvío superior a US$13.000 millones, aun después de la flexibilización concedida por el organismo. Para avanzar con la revisión actual, el Gobierno prevé solicitar un waiver que permita redefinir metas hacia adelante.

