El dólar volvió a ubicarse en el límite superior de la banda cambiaria y el Banco Central (BCRA) decidió actuar con fuerza en el mercado oficial. Por segundo día consecutivo, la entidad monetaria intervino con ventas directas de divisas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). En esta ocasión, se desprendió de u$s379 millones, el mayor monto en cinco meses. La magnitud sorprendió a los operadores, ya que el miércoles había vendido u$s53 millones tras meses de inactividad en ese segmento.
En paralelo, los dólares paralelos continuaron en alza y superaron con holgura los $1.500. La presión se sintió en todas las cotizaciones, con un mercado que registró una fuerte volatilidad durante la jornada.
El mayorista, referencia clave para el comercio exterior y las operaciones bancarias, cerró en $1.474,5, en el límite superior de la banda establecida. El dólar Banco Nación se ofreció a $1.495, mientras que el dólar cripto trepó a $1.534,39, de acuerdo con el promedio de Coinmonitor. Por su parte, el tipo de cambio minorista que publica el BCRA finalizó en $1.509,37.
El movimiento también alcanzó al MEP, que avanzó 2,7% y se ubicó en $1.526,68. El contado con liquidación (CCL) subió 2,8% y llegó a $1.541,52, mientras que el dólar blue se consiguió en $1.515. El dólar tarjeta se acercó cada vez más a la barrera de los $2.000, al operar en $1.943.
Según fuentes del mercado, el volumen operado alcanzó u$s590.166 millones en el segmento de contado y u$s1.255 millones en futuros. La operatoria estuvo marcada por la fuerte presencia del Banco Central, que volvió a incidir de manera determinante en la formación de precios.
Desde la sociedad de Bolsa Adcap señalaron: “Los futuros se mantuvieron igual de presionados, con un BCRA que parece haberse corrido del contrato septiembre, concentrando gran parte de la intervención en los contratos del tramo largo, destacándose nuevamente las fuertes ventas en mayo 2026, que presentó un aumento del interés abierto de 142.000 contratos”.
Los analistas también destacaron que se observó un mayor volumen operado respecto de ruedas anteriores, en buena parte explicado por las intervenciones oficiales. “Esto también se reflejó en el interés abierto, que mostró un salto del 5%”, añadieron.

La jornada previa y el cambio de estrategia
El miércoles, el Banco Central había intervenido recién en horas de la tarde. Durante las operaciones iniciales fueron los privados quienes marcaron el ritmo, colocando órdenes de venta en el techo de la banda. Sin embargo, la presión cambiaria obligó a la autoridad monetaria a vender dólares, en un contexto donde la demanda superó con creces la oferta.
Desde Max Capital advirtieron: “Si la misma dinámica continúa, el BCRA podría estar vendiendo más de u$s100 millones diarios en jornadas en que el tipo de cambio abra en el techo de la banda. Esperamos que el régimen cambiario se mantenga hasta las elecciones del 26 de octubre, dentro de 26 días hábiles, lo que implicaría ventas potenciales en torno a u$s3 billones y u$s4 billones”.
Un sistema de bandas en tensión
El esquema de bandas cambiarias, implementado en abril, enfrenta crecientes dudas sobre su continuidad. La demanda de divisas se intensificó cuando confluyeron distintos factores que redujeron la oferta y generaron incertidumbre.
Por un lado, la eliminación de las LEFIs provocó una fuerte volatilidad en las tasas de interés. Al mismo tiempo, una liquidación anticipada de la cosecha gruesa, incentivada por la baja transitoria de retenciones, redujo el ingreso de dólares.
El golpe final llegó con la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas, que aceleró las presiones sobre el tipo de cambio y forzó al BCRA a actuar antes de lo previsto. La estrategia de intervenir dentro de las bandas, incluso a través del Tesoro, generó desconfianza en el mercado, que observó con preocupación el uso de reservas en un momento de fuertes vencimientos.
La consecuencia directa fue un incremento del riesgo país, que refleja el temor de los inversores sobre la capacidad del Gobierno de sostener el actual régimen cambiario.
Perspectivas y dudas en el mercado
La consultora Delphos Investment resumió la inquietud de los operadores: “¿Cómo sale el gobierno de esta encrucijada? Con plata o con política. El problema es que la plata que necesita es de color verde. ¿Sacará algún conejo de la galera? ¿Podría recibir algún apoyo extra del ‘amigo’ Trump? Veremos. Algunos periodistas especializados volvieron a traer este tema a la mesa durante la jornada de ayer. ¿Sólo rumores infundados o existe efectivamente algo en concreto? No lo sabemos. Todo esto nos deja en un terreno poco fértil para que los activos financieros locales puedan subirse al ‘tren de la alegría’ global”.
Las próximas semanas aparecen decisivas. La necesidad de mantener estable el tipo de cambio se enfrenta con la presión de una demanda creciente y una oferta debilitada. El resultado dependerá tanto de la capacidad de maniobra del Banco Central como de señales políticas que transmitan confianza al mercado.
Por lo pronto, la entidad que conduce Santiago Bausili reforzó su intervención y marcó un cambio de intensidad en la estrategia. El escenario continuará bajo tensión, con los ojos puestos en la reacción de los dólares financieros y en la evolución de las reservas.

