Las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, encendieron la polémica entre los comerciantes y empresarios textiles. En medio de la apertura de importaciones, caída del consumo y una profunda crisis del sector, el funcionario del Gobierno nacional defendió la liberalización comercial.
El ministro sostuvo que el proteccionismo “es una medida zonza y que perjudica a los que menos tienen. Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera”.
De ese modo, diferentes referentes de la industria textil salieron a contestarle. Tal es el caso de Jorge Castillo, conocido como el rey de La Salada, quien dialogó con Radio 750.
“Agarre a un laburante que vaya a Miami a comprarse ropa. Esa es una mentira, o un comentario extremista. Argentina no tiene un sólo nivel de bolsillo. Si cree que el laburante se va a ir a Miami a comprar ropa… hay laburantes que no llegan a fin de mes“, cuestionó.
Sobre la situación general describió que “acá en Argentina hay bolsillo para todo. Si usted mira La Salada ayer, ya lo vimos en el 99. Los que peinamos canas ya lo vimos. Esto va a eso. Porque no es lo que dice Caputo, el que viaja a Miami la tiene”.
“Nunca compré ropa en Argentina”, la frase de Caputo para criticar a la industria textil
En diálogo con Radio Mitre, Caputo afirmó: “El sector textil es también un caso emblemático de un sector que ha sido protegido durante muchísimos años, con el cuento de que hay 150.000 familias que trabajan en esto. Pero hay 47 millones de argentinos que han tenido que pagar textiles y calzado dos, tres, cuatro o hasta diez veces lo que valen en el mundo”.
“Convengamos que las 150.000 familias que trabajaban en esto no es que sean millonarias ni que le hayan dado un impulso impresionante al país. O sea, los que se beneficiaron fueron los dueños, que los conozco a la mayoría, excelente gente, los quiero mucho, y el que no viaja en primera no es porque viaja en económica, es porque tiene avión privado“, expresó.

Además, defendió el efecto de la competencia sobre el consumo. “Si vos pagás cinco dólares una remera en vez de 50, ahora tenés 45 dólares para gastar en otra cosa. Entonces, irás a comer afuera, te tomarás un helado y esos recursos se destinarán a otras industrias”.
“En líneas generales nosotros venimos a defender a los 47 millones y medio de argentinos y el que trabaja en la industria textil no es que no puede hacer otra cosa“, añadió.

