El consumo de huevos atraviesa un momento de fuerte crecimiento en Misiones y en todo el país, impulsado por una combinación de factores económicos, cambios culturales y mayor información nutricional. Así lo describió Sergio Uhrig, gerente de Huevo Campo Posadas, quien aseguró que actualmente “hay una demanda muy importante del producto” y vinculó este fenómeno tanto a los precios como a una mayor concientización sobre sus beneficios.
Uhrig explicó que el huevo logró reposicionarse en la dieta diaria al ser reconocido por su alto valor nutricional. En ese sentido, remarcó que se trata de “uno de los alimentos más saludables”, al punto de estar “catalogado como el segundo después de la leche materna”. Según señaló, durante mucho tiempo el consumo estuvo asociado casi exclusivamente al ama de casa o al jefe de familia, pero esa lógica cambió de manera notoria.
De acuerdo al gerente de Huevo Campo Posadas, hoy el perfil del consumidor es mucho más amplio y diverso, planteó que el auge del cuidado del cuerpo, el entrenamiento físico y la búsqueda de una alimentación saludable generaron un cambio profundo en los hábitos de compra. “Hoy ha cambiado todo esto porque viene de todo tipo de personas”, sostuvo, al describir una demanda transversal que incluye jóvenes, adultos y familias completas.
Ese cambio también se refleja en la modalidad de venta. Uhrig señaló que anteriormente la compra habitual era por docena, pero que actualmente predominan los formatos grandes. “Antes nosotros vendíamos por una docena o dos docenas; ahora directamente son packs”, explicó, y detalló que muchos clientes llevan tres o hasta seis maples para el consumo familiar.
El huevo en auge como proteína
La tendencia que se observa en los comercios locales coincide con los datos nacionales. Según cifras de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), en 2025 el consumo per cápita superó las 398 unidades, frente a las 363 registradas en 2024. El incremento de 35 huevos por persona posiciona a la Argentina como el principal consumidor de huevos a nivel mundial.
El aumento del consumo interno fue acompañado por una mayor producción. En 2025, la producción per cápita superó los 402 huevos por habitante, frente a los 370 del año anterior, lo que representa una mejora del 8,71%. En paralelo, las exportaciones alcanzaron los 323 millones de huevos, un 15,8% más que en 2024, lo que permitió amortiguar en parte el impacto del contrabando.

Si bien el superávit comercial final fue del 0,8%, con una baja interanual del 26,6%, el huevo continúa consolidándose como un alimento central en la mesa de los argentinos. Su precio accesible, su alto valor nutricional y el cambio de percepción social, reflejado en el crecimiento sostenido de la demanda, explican por qué hoy ocupa un lugar protagónico en la alimentación cotidiana.

