La llegada de productos importados a menor precio desplaza bienes nacionales en las góndolas. Algo que afecta directamente a PyMES y cooperativas que dependen del mercado interno, resultado de una caída de la demanda para múltiples cadenas productivas. Además de medidas del Gobierno nacional que impactan de manera directa sobre las economías regionales, como la eliminación de facultades al INYM, sumada a “políticas que favorecen la timba financiera, castiga a los pequeños productores y rompe el equilibrio del sector”.
Ese es el panorama del pais que registra el presidente de la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE), Juan Manuel Rossi, quien en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones, alertó sobre las dificultades que atraviesan tanto Pymes como cooperativas a partir de las medidas del Gobierno Nacional que “promueven la desaparición de los pequeños y medianos productores, así como de las cooperativas, benefiando los esquemas de concentración”.
Combo macroeconómico perjudica la producción nacional
El dirigente dio como ejemplo a la vitivinicultura en la región de Cuyo, donde las ventas cayeron hasta un 40%. “Ha quedado un sobrestock muy pronunciado, no hay venta de vino, las bodegas están llenas”, declaró Rossi. Agregó que tienen casi todo el año próximo cubierto, con un promedio once meses de vino en stock en el país, lo que compromete la compra de la nueva cosecha a los productores.

“Hay inflación, aunque oculta, hay una recesión muy marcada de la economía, nuestros productos se consumen mayoritariamente en mercado interno y a la vez hay un dólar retrasado”, detalló. Sostuvo que este esquema macroeconómico juega a favor de que los productos importados sean más baratos que los nacionales. “Abrieron la economía y es una fórmula para dinamitar, para romper todas las economías regionales, las pymes, hay miles de pymes que cierran. Hay un esquema económico como ultraconservador que afecta directamente a nuestros productores y a nuestras cooperativas”, criticó.
El gobierno nacional no muestra interés en el diálogo
Consultado sobre la existencia de un diálogo con el gobierno nacional, Rossi aclaró que “no hay interés de la Nación de hablar con nosotros”. Es más, enfatizó que por el contrario, “las medidas que toman desde Nación son para perjudicar a los sectores productivos, como las modificaciones en el Senasa para gravar a pequeños productores, exenciones impositivas para grandes corporaciones y el desmantelamiento de organismos de apoyo a las economías regionales como el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)”.
“El Ejecutivo nacional hace exenciones impositivas para las grandes corporaciones, promueve la timba financiera, gastan fortuna en sostener el dólar, no hacen ninguna obra pública, gravan a los pequeños productores”, declaró. En contraste, mencionó tener diálogo directo con los gobiernos de Misiones, en ese marco resaltó que “hay un fuerte acompañamiento tanto al sector cooperativo como al yerbaterio, y a la producción en general desde la provincia, pero hay una crisis producida por Nación que está afectando a todos”.
En esa línea, comentó también avanzar en espacios de diálogo abierto con otras provincias como Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, San Luis, Santa Cruz y La Rioja.
La desregulación del sector yerbatero acelera la crisis
Al referirse específicamente a Misiones, Rossi expresó que las medidas de Nación generaron “un combo letal en el sector, por un lado una crisis terminal de pequeños productores, un esquema de concentración muy acelerado, lo que provoca la expulsión de pequeños productores”.
“El punto es la desregulación de la yerba mate, la desaparición del INYM como ente regulador”, aseguró. Este organismo “era un lugar que había que mejorarlo, que hacerlo más eficiente, pero no desarmarlo”. En ese aspecto, advirtió que “hay cooperativas en riesgo de desaparecer, que pasaron de vender 50.000-60.000 kg de yerba por día a apenas 10.000 kg”.
La caída de precios y falta de crédito agravan el escenario
El dirigente cooperativo destacó la crítica situación financiera. “A lo mejor hay algo de crédito para el consumo, para comprar una heladera o un celular, pero no para producir”, afirmó. No obstante, reconoció el esfuerzo de los gobiernos provinciales, como el de Misiones, que ha financiado o refinanciado deudas de cooperativas ante la caída de las ventas y los precios.
“Hace un par de años estábamos peleando por 1 kg de yerba a 500 pesos para el productor, y hoy está en el orden de los 200 pesos”, comparó. Señaló que algunas cooperativas intentan sostener un precio de 400 pesos, pero “trabajando a pérdida”. Sobre el precio en góndola, confirmó que “algo bajó”, pero en un marco donde “el combustible aumentó el 200%, eso alguien lo tiene que abosorver y siempre es el eslabón más pequeño de la cadena, es decir que genera un ajuste que perjudica al pequeño productor”.

