La inflación volvió a mostrar resistencia en febrero y se mantuvo en 2,9 por ciento, el mismo nivel que había registrado en enero. En este sentido, el banco JP Morgan anticipó que la cifra de marzo será similar a la del primer bimestre. Los primeros relevamientos semanales, sin embargo, reflejan un ritmo más bajo de aumentos.
“Los datos de inflación de alta frecuencia de la primera semana de marzo indican que el IPC de los alimentos se sitúa en dos por ciento mensual, una desaceleración respecto al mes anterior”, señaló la entidad. Además, advirtió que los precios de la educación, junto con los ajustes regulados en electricidad, agua y combustibles, presionarán al índice general. “El IPC general también se situará cerca del tres por ciento mensual en marzo, a pesar de la bajada de los precios de los alimentos”, agregó.

Además, el banco sostuvo que los aumentos de tarifas y la suba de la carne mantendrán la inflación mensual por encima del dos por ciento hasta el segundo trimestre de 2026. En consecuencia, proyectó un promedio de 2,5 por ciento mensual en el primer semestre.
El informe estimó que la inflación se desacelerará al 1,5 por ciento mensual en la segunda mitad del año, con un cierre anual en 26,5 por ciento. En cambio, la inflación núcleo se moderaría hasta 2,1 por ciento en el segundo trimestre y caería a 1,1 por ciento hacia fin de año.
El petróleo y las tensiones globales suman riesgos adicionales
En tanto, JP Morgan alertó que los riesgos siguen al alza por las tensiones geopolíticas y el precio del petróleo. La entidad calculó que la crisis global podría sumar entre 0,3 y un punto porcentual al IPC de marzo, según el grado de transmisión de los precios internacionales.

“Una mayor disminución de la inflación hacia el diez o quince por ciento requeriría la eliminación de los controles de capital persistentes, un impulso adicional a las reformas con énfasis en reducciones de impuestos, y la finalización del proceso de ajuste de precios relativos”, concluyó JP Morgan.
Por su parte, Goldman Sachs también revisó sus cálculos y elevó casi cinco puntos su proyección anual. La entidad ahora espera un cierre en 27 por ciento, frente al 22,5 por ciento que había estimado en enero.

