En la Casa Blanca se instaló cierta perplejidad frente a las respuestas que recibe desde la Casa Rosada sobre las decisiones políticas que debería tomar Javier Milei para concretar el salvataje financiero impulsado por Donald Trump desde Washington. Esa inquietud se expresó en una comunicación entre Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Luis Caputo junto a su gabinete económico. En ese diálogo se buscó establecer una hoja de ruta que permita activar un paquete que incluye un swap de 20.000 millones de dólares, un crédito standby y la compra de bonos frente a un shock en los mercados.
El debate entre ambos equipos técnicos se detuvo porque aún el Gobierno argentino no implementó las reformas políticas y geopolíticas que Washington considera necesarias. Bessent incluso deslizó la posibilidad de enviar una delegación técnica a Buenos Aires o recibir una misión argentina en Washington para continuar las negociaciones. Sin embargo, cualquiera de estas alternativas quedó en suspenso ante la ausencia de definiciones concretas por parte de la administración de Milei.
La Casa Blanca reclama definiciones políticas
La administración republicana pidió que se fortalezca el gabinete nacional para garantizar un acuerdo sólido con la oposición y que se reduzca la influencia de China al mínimo. Ese mensaje llegó al Gobierno argentino a través de un canal informal vinculado a la CPAC, con acceso directo al Salón Oval. En el entorno de Joe Biden se observó que tales requerimientos aún no fueron asumidos por Balcarce 50 en toda su magnitud. La sorpresa en Washington creció tras escuchar declaraciones de Milei negando exigencias específicas ligadas al swap con China o a eventuales cambios en su gabinete.

Justamente, el presidente respondió ante la prensa que “a mí me gustaría que vengan y me lo cuenten a mí, que yo estaba sentado en esa reunión”. Consultado sobre si se le había pedido finalizar el acuerdo con China, aclaró que “eso es falso, eso es falso”. Según fuentes de su entorno, Trump, Bessent y Marco Rubio no solicitaron directamente que se avance en esas medidas, aunque sí hubo mensajes políticos transmitidos a través de inversores y referentes de la CPAC que compartieron encuentros con la comitiva presidencial en Nueva York.
Las expectativas en torno al salvataje financiero
De acuerdo a Infobae, la administración republicana está sorprendida por la dispersión que sufrió el mensaje de Trump entre los funcionarios del círculo de confianza de Milei. En paralelo, Trump apuesta al proyecto político del mandatario argentino y por eso ordenó el salvataje, lo recibió en la Casa Blanca y compartió con él su visión ideológica. No obstante, en Washington señalan que se necesita un gesto político del Gobierno argentino consolidando su gabinete y reduciendo la influencia de China para avanzar en la asistencia financiera.
Durante la última conversación, Caputo describió la fragilidad de los mercados y Bessent reiteró la voluntad de la administración Trump de apoyar a la Argentina. Pese a ello, no se espera un desembolso inmediato ni compras de bonos en el corto plazo. Bessent planteó que está dispuesto a transferir 5.000 millones de dólares para cubrir el vencimiento de enero de 2026, pero subrayó que antes debe existir una hoja de ruta definida. Desde Washington transmitieron un mensaje directo: todo debe estar resuelto antes de la cumbre Milei-Trump prevista en 12 días.

