La inflación continúa mostrando comportamientos distintos según la región del país y el Nordeste argentino vuelve a ubicarse entre las zonas más afectadas por la suba de precios, en un contexto atravesado por las medidas de ajuste aplicadas por el Gobierno nacional que repercuten en todo el territorio. De acuerdo con un análisis de Alejandro Pegoraro, director de la consultora Politikon Chaco, el NEA acumuló un incremento del 17% entre enero y mayo de 2026, mientras que el promedio nacional alcanzó el 14%, una diferencia que también se observa en la medición interanual.
Para Pegoraro, existen dos factores que explican esta situación. El primero está relacionado con los servicios públicos y los gastos asociados a la vivienda. Según detalló, “la división que agrupa electricidad, agua, combustibles y vivienda acumuló una suba cercana al 40% en la región” durante los primeros cinco meses del año, casi el doble del 21% registrado a nivel nacional.
“Las provincias del NEA, en diferentes momentos y con distintas intensidades, incrementaron mucho más fuerte las tarifas de energía y agua”, explicó. El aumento en las tarifas eléctricas se enmarca en el proceso de quita de subsidios aplicado por el Gobierno nacional a las provincias.
No obstante, el especialista indicó que el impacto no se limita estos servicios. En una región donde no existe una red domiciliaria masiva de gas natural, el consumo de garrafas también tiene una incidencia importante sobre el costo de vida. Esa combinación de factores terminó empujando con fuerza los gastos fijos de los hogares.
Una posible desaceleración gradual
El segundo elemento que explica la diferencia con el resto del país es el comportamiento de los alimentos. Aunque no fue el rubro que más aumentó, Pegoraro remarcó que en el NEA tiene una incidencia mayor que en cualquier otra región argentina. Dentro de ese grupo, la carne fue el producto que más influyó sobre el índice durante el primer trimestre del año.
“Si en el NEA la carne sube un 8% mensual, como ocurrió en marzo, le agrega un punto más al índice final de la región”, ejemplificó. Si bien durante abril y mayo los incrementos comenzaron a moderarse, el fuerte impacto registrado durante los primeros meses del año siguió reflejándose en el acumulado anual y mantuvo a la región por encima de la media nacional.

De cara a los próximos meses, el economista prevé una desaceleración gradual, aunque considera que el NEA continuará mostrando registros superiores al promedio del país. A su entender, el dato más preocupante es que los rubros que más aumentaron son justamente los vinculados a las necesidades básicas de las familias.
“Los gastos fijos son los que más crecieron y por eso explican también por qué la inflación en el NEA creció más que a nivel nacional”, concluyó.
En este contexto, según el análisis del director de Politikon Chaco, la evolución de la inflación en el NEA seguirá condicionada por el comportamiento de los servicios básicos y los alimentos, dos rubros de alta incidencia en el gasto de los hogares. Si bien se proyecta una posible desaceleración en los próximos meses, advierte que la región continuará registrando niveles por encima del promedio nacional debido al peso estructural de estos componentes.

