El Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantuvo una participación muy activa en el Mercado Único y Libre de Cambios durante el primer trimestre del año 2026. En este período, la autoridad monetaria logró comprar un total de US$4385 millones. Con esta cifra, la entidad cubrió el 43% de la meta mínima de acumulación de reservas, fijada en US$10.000 millones para el año 2026, tras reiterados pedidos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la presión de distintos actores del mercado financiero. A pesar de este importante volumen de compras, las reservas brutas mostraron un crecimiento marcadamente inferior, incrementándose apenas US$924 millones entre enero y marzo. Al cierre del trimestre, las reservas brutas se ubicaron en US$42.091 millones.}
Esta dinámica implica que el Banco Central solo logró retener algo más del 21% de los dólares que efectivamente adquirió en el mercado de cambios durante los primeros tres meses del año. La principal explicación para esta marcada diferencia entre las compras realizadas y la acumulación efectiva en las arcas del organismo radica en los significativos pagos de deuda que debió afrontar la República Argentina. Según se desprende de las estadísticas oficiales del propio organismo rector, durante el primer trimestre salieron más de US$1500 millones destinados a la cancelación de obligaciones con organismos internacionales de crédito. Además, se registraron salidas por otros US$3700 millones correspondientes a diversas operaciones con el sector público nacional. Por si fuera poco, durante el mes de marzo se sumó un efecto negativo adicional derivado de las cotizaciones de otros activos que componen las reservas internacionales, como es el caso del oro.

Cambio de estrategia
En este contexto, las reservas netas tampoco terminan de mostrar una mejora sustancial. Esta situación compromete una de las exigencias clave establecidas en el acuerdo vigente con el FMI. Teniendo en cuenta este panorama desafiante, la consultora Outlier consideró que sería una muy buena noticia que el mayor ritmo de compras de divisas por parte de la autoridad monetaria haya llegado para quedarse. Esta previsión resulta especialmente relevante dadas las importantes obligaciones en moneda extranjera que poseen tanto el Tesoro Nacional como el propio BCRA durante los próximos meses.
La política agresiva de compras de reservas por parte de la autoridad monetaria se inició formalmente en el arranque del año 2026. Desde ese preciso momento, el organismo central compró divisas en prácticamente todas las jornadas operativas, registrándose una única excepción el día 2 de enero. La intervención oficial en el mercado de cambios se incrementó de manera sostenida a medida que avanzó el año. En el mes de enero, el BCRA compró un total de US$1158 millones; durante febrero, la entidad se hizo de US$1557 millones; y finalmente, en marzo captó US$1670 millones de los exportadores.
El mecanismo de compra de reservas que utilizó el BCRA
A pesar de que el monto total mensual fue ascendente, el promedio diario más alto de compras se observó durante el mes de febrero. En ese mes, el Banco Central adquirió un promedio de US$86 millones por día hábil. En marzo, este indicador alcanzó los US$83,5 millones diarios, mientras que en enero la media fue de US$55 millones diarios.
Aun cuando el Banco Central estuvo presente con estas fuertes y constantes compras de dólares a lo largo de todo el primer trimestre, el tipo de cambio mostró una tendencia a la baja en la plaza local. El dólar minorista cerró el mes de marzo en $1405 en la cotización del Banco Nación. Esta cifra significó una baja de $15 durante el mes y una caída acumulada de $75 desde el comienzo del año 2026. Esa dinámica de apreciación del peso argentino, que en buena parte va a contramano de lo que ocurre con las monedas en el resto del mundo, se explicó fundamentalmente por factores internos. Entre ellos, destacó el importante ingreso de dólares proveniente de las exportaciones del sector del agro y de la energía. Asimismo, influyó la fuerte expectativa del mercado de que llegarán todavía más divisas en los próximos meses.
A la espera de mejores proyecciones
Con el inicio del mes de abril, los analistas del mercado financiero esperan que las compras de dólares por parte del BCRA continúen de manera sostenida. Esta previsión está en total sintonía con el comienzo estacional de la liquidación de divisas proveniente de la cosecha gruesa. “Se avecina un período estacional favorable para que la acumulación de reservas. A partir de abril, cabe esperar que la liquidación del agro acelere significativamente, permitiendo compras del BCRA de mayor cuantía”, dijeron desde la consultora PPI.
Por su parte, Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio, coincidió en el diagnóstico. “Las proyecciones para abril no distan mucho de lo visto hasta ahora, teniendo en cuenta el comienzo de la colocación de la cosecha de soja, que sumado a otros ingresos de los agroexportadores y a los derivados de minería y combustible, parecen augurar otro período de sobreoferta de divisas con pocas chances de una recuperación significativa de los precios del dólar en la plaza local”, concluyó el especialista.

