La empresa Rigolleau, principal fabricante de vidrio del país con sede en Berazategui, resolvió reducir parte de su producción local e incorporar vajilla importada desde China. La medida surge como respuesta a un escenario de retracción del consumo interno y mayor presión competitiva de productos extranjeros.
Durante el último año, la compañía apagó tres hornos industriales, lo que implicó una reducción significativa en su capacidad operativa. Actualmente funciona al 60 % de su capacidad instalada, según datos del sector.
El balance de 2025 reflejó una pérdida neta de 5.596 millones de pesos, cifra que duplica el resultado negativo del año anterior. En paralelo, las ventas totales alcanzaron los 112.088 millones de pesos, con una caída real del 19 % interanual.

La producción también mostró retroceso, con 117.452 toneladas despachadas, un 11 % menos que el ejercicio previo. A esto se sumó una baja del 37,8 % en exportaciones, uno de los factores más críticos para el desempeño general de la empresa.
Reconfiguración del negocio y situación laboral
La estrategia actual de la firma apunta a sostener líneas consideradas estratégicas, como envases para la industria farmacéutica y alimentaria. En ese esquema, la importación de vajilla desde China aparece como una alternativa para reducir costos en productos de menor valor agregado.
En el último período, la empresa redujo su planta en aproximadamente 100 trabajadores. Fuentes del sector señalan que no existen despidos inmediatos previstos, aunque la situación se mantiene bajo seguimiento por la evolución del mercado.
Con más de 120 años de trayectoria, Rigolleau atraviesa un proceso de reconversión en un contexto de menor actividad industrial, caída de exportaciones y presión de importaciones, factores que redefinen su esquema productivo actual.

