“Misiones, entre diciembre de 2023 y lo que va de 2026, dejó de recibir 923.472 millones de pesos”, afirmó el ministro de Hacienda de la provincia, Adolfo Safrán. Mencionó el impacto de los recortes del Gobierno nacional sobre las finanzas misioneras. El funcionario precisó que la cifra, cercana al billón de pesos, contempla tanto la caída de los fondos de coparticipación como la de las transferencias no automáticas.
Safrán explicó que la reducción de los recursos nacionales obligó al Gobierno provincial a absorber parte de los costos para sostener servicios, programas y obras que dependían de financiamiento federal. Entre los sectores afectados, mencionó la obra pública, los programas sanitarios y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid).
“Gran parte de esto lo tuvimos que soportar nosotros”, señaló el ministro, al describir el esfuerzo que debió realizar la Provincia para afrontar compromisos en un contexto de menores ingresos y dificultades económicas.
Recesión, empleo y pérdida de competitividad
Al analizar el rumbo económico nacional, Safrán sostuvo que las preocupaciones sociales comenzaron a cambiar frente a la persistencia de la inflación y el freno de la actividad. Según planteó en una entrevista con Radio República, el desempleo, los ingresos familiares y las dificultades para sostener el consumo ganaron relevancia entre las principales inquietudes de la población.
“Creo que la inflación pasó a estar en otro nivel de prioridad, donde hoy tal vez el desempleo o la actividad económica o el nivel de ingresos de la población es lo que más preocupa a la gente”, expresó.
El titular de Hacienda también advirtió sobre las dificultades que atraviesan las empresas exportadoras, especialmente por el atraso cambiario y los márgenes reducidos de competitividad. En ese sentido, explicó que el valor del dólar al que venden sus productos en el exterior condiciona la rentabilidad de las firmas y limita sus posibilidades de sostener la actividad.
“Hoy tienen márgenes muy chicos, muy reducidos de competitividad porque justamente el precio al dólar al que exporta su producto está muy atrasado”, afirmó sobre la situación que atraviesan las empresas del sector.
Medidas provinciales para contener las deudas de los estatales
Frente a las dificultades económicas y la pérdida de poder adquisitivo, el Ministerio de Hacienda implementó herramientas para aliviar el endeudamiento de los empleados públicos y jubilados. Entre ellas, Safrán mencionó el programa Ser y los topes aplicados a los descuentos sobre los haberes.
El ministro indicó que cerca de 3.000 personas ya reciben asistencia mediante estas medidas, con prioridad en los casos de mayor vulnerabilidad financiera. “Logramos atender al sector más crítico de la población”, afirmó.
Por otra parte, respondió a los cuestionamientos de sectores de la oposición libertaria sobre el presupuesto provincial y la posibilidad de recurrir al endeudamiento para cubrir gastos corrientes. Safrán sostuvo que la ejecución del gasto está condicionada por los recursos efectivamente disponibles, en particular cuando se trata de obras que dependen de transferencias nacionales.
“Si no viene el recurso, no se gasta. Si me tienen que mandar fondos para una obra pública que algo mandan y no me mandan, no se ejecuta. Entonces, no hay déficit en ese sentido”, explicó.
La prórroga de la concesión de agua potable
Finalmente, Safrán se refirió a la prórroga de la concesión del servicio de agua potable a la empresa Samsa, una discusión prevista para el próximo año. Según explicó, el Ente Provincial Regulador de Agua y Cloacas (EPRAC) tendrá un papel central en el proceso.
El funcionario argumentó que la previsibilidad contractual es un factor importante para sostener las inversiones en infraestructura y garantizar la continuidad de las mejoras en el servicio. “Si una empresa no sabe que en tales años se termina su concesión, deja de invertir porque ya no tiene recupero”, señaló.
En esa línea, sostuvo que una eventual prórroga permitiría exigir nuevas inversiones con un horizonte definido para su recuperación. La discusión se sumará a los desafíos que enfrenta la Provincia para sostener servicios e infraestructura en un escenario marcado por la reducción de los recursos nacionales.

