La conducción de YPF llevó calma al mercado interno y aseguró que no prevé subas inmediatas en el precio de los combustibles, pese a la escalada bélica en Medio Oriente tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán y la posterior respuesta del régimen iraní.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, sostuvo que la empresa mantiene una política de estabilidad y que los movimientos bruscos del petróleo no impactarán de forma automática en los surtidores. “No va a haber cimbronazos con el precio de los combustibles”, afirmó.
Política de precios y fórmula de estabilidad
Marín explicó que la empresa no toma decisiones atadas al valor diario del barril, sino que aplica un promedio para evitar sobresaltos en el consumidor. “Nosotros tomamos decisiones tranquilas frente a estas situaciones. Tenemos una política de precios y un acuerdo con los consumidores. Cuando hay precios del petróleo que duran muy poco no afecta al precio de los combustibles”, señaló.
YPF, que posee la mayor red de estaciones de servicio del país y funciona como referencia para el resto de las compañías, busca amortiguar tanto subas como bajas abruptas. “Tanto en las caídas como en las subidas rápidas no tiene afectación en el precio al consumidor”, precisó, aunque advirtió: “Si el precio del barril se queda muy alto va a afectar el precio de los combustibles, pero muy de a poco”.
Impacto internacional y oportunidad exportadora
El conflicto encendió alertas en el mercado energético global, sobre todo por el tránsito de crudo a través del estrecho de Ormuz. “Por el estrecho de Ormuz se exportan 15 millones de barriles de petróleo. El 15% del consumo mundial pasa por ese estrecho. Es una ruptura a la oferta lo que genera aumento de precios”, detalló Marín.
El barril superó los 80 dólares y registró un alza cercana a 20 dólares respecto de la semana previa al conflicto. En este escenario, el titular de YPF afirmó que la Argentina podría capitalizar el contexto internacional. “La Argentina se beneficia porque se convirtió en un proveedor de energía muy segura ya que no está en zona de guerra. Vamos a exportar, en números iniciales y con precios normales, 50 mil millones de dólares por año”, estimó.
Desde el análisis privado, el director de Aleph Energy, Daniel Dreizzen, aportó cifras concretas sobre el posible impacto en la balanza comercial. “Por cada dólar que se incrementa el precio, la balanza comercial argentina mejora 125 millones de dólares. Si el aumento se mantiene en 10 dólares, hablamos de más de 1.200 millones adicionales”, explicó, aunque advirtió que la sostenibilidad de esos valores aún resulta incierta.

