La entrada en vigencia de la ampliación de la Zona Franca Puerto Iguazú en Posadas y Bernardo de Irigoyen el pasado 2 de octubre, generó inquietud entre empresarios y comerciantes de Encarnación, Paraguay. Reconocen que la medida fortalecerá la oferta y aumentará la competencia comercial del otro lado del puente, sobre todo en el rubro de productos importados, además de potenciar el turismo de compras en la capital misionera.
A través de la Resolución 1449/2025, publicada en el Boletín Oficial, el Ministerio de Economía de la Nación autorizó formalmente la expansión de la Zona Franca de Iguazú hacia Posadas e Irigoyen. La disposición, firmada por el ministro Luis Caputo, responde a un histórico pedido de la provincia de Misiones para mitigar las asimetrías comerciales con los países vecinos.
La decisión se ampara en el artículo 39 de la Ley 24.331 y en un dictamen de la Procuración del Tesoro que permite ampliar el régimen a distintas localizaciones dentro de una misma provincia. Con esta medida, se busca equilibrar las “condiciones comerciales desventajosas” que generaban los regímenes aduaneros especiales de Brasil y Paraguay, como las Lojas Francas o los beneficios fiscales de Encarnación.
El nuevo reglamento aprobado por Economía autoriza la instalación de tiendas libres de impuestos en zonas delimitadas de Posadas e Irigoyen, bajo el control de la Aduana. Estas tiendas podrán vender productos conceptuados como “equipaje”, en cantidades no comerciales, a turistas argentinos y extranjeros.

Desde el sector comercial encarnaceno reconocen que una Zona Franca en Posadas representa un cambio de escenario. “La gente que antes cruzaba a Encarnación para hacer sus compras ahora tendrá una alternativa muy competitiva en Posadas”, expresaron referentes locales, quienes temen que parte del flujo de consumidores se desplace hacia la capital misionera.
Zona Franca, más que una oportunidad comercial
Sin embargo, en Posadas la expectativa es positiva. Empresarios locales destacan que la Zona Franca no solo atraerá a quienes buscan precios convenientes, sino también a turistas interesados en disfrutar la variada oferta gastronómica de la ciudad. Con sus restaurantes, cafés y bares de alta calidad, la capital misionera se prepara para recibir a más visitantes y consolidarse como un polo de compras, turismo y esparcimiento.
La medida, esperada por décadas, marca un paso clave en la estrategia provincial para fortalecer el comercio, impulsar la actividad exportadora y potenciar la competitividad de la economía misionera frente a los regímenes fiscales de los países limítrofes.

