El Boleto Educativo Misionero (BEM) funciona como una herramienta para garantizar el traslado de los estudiantes a sus establecimientos. En las encuestas realizadas por Canal Doce, los estudiantes consultados remarcan que el costo del transporte representa una barrera real, especialmente en contextos económicos ajustados como el actual, a causa de las medidas impulsadas por el Gobierno nacional.
Liliana Espíndola, estudiante, señaló: “Es un beneficio como estudiante porque me posibilita el transporte libre, que es muy necesario. Los Uber están muy caros y tenés la posibilidad de venir con apoyo de la Provincia a la facultad. Es una muy buena experiencia”. Además, remarcó que ese ahorro se destina a materiales: “Lo invierto en fotocopias, libros y cuadernillos, todo lo que utilizo en la carrera”.
Mayor ahorro y beneficios para el bolsillo
El impacto económico aparece como uno de los aspectos más valorados. Leonel Flores consideró que el beneficio resulta fundamental para muchas familias: “Es una inversión que no todos pueden solventar. A muchos se les complica pagar cuotas o útiles, y esto ayuda”. También recordó su propia experiencia: “No estábamos en un buen momento económico y el BEM me ayudó”.
En la misma línea, Máximo destacó el uso cotidiano del dinero ahorrado: “Me ayuda mucho, es un beneficio muy grande. Lo uso para comprarme el almuerzo”. Subrayó también el ahorro que representa la herramienta: “Tengo amigos de Garupá que gastarían entre 2.500 y 3.000 pesos por día, y esto les ayuda mucho”.
El BEM permite destinar recursos a otras áreas clave en el ciclo educativo
Otros testimonios ponen el foco en cómo el beneficio libera ingresos para cubrir otras necesidades básicas. Lautaro explicó: “Lo uso y me viene bastante bien. Hago dos turnos y eso me alivia mucho entre ir y volver”. Sobre el destino del ahorro, precisó: “Lo utilizo en comida, porque estoy desde el mediodía hasta la noche y el pasaje suma bastante”.
Por su parte, Santiago, aunque no utiliza el servicio, valoró su impacto general: “Es importante porque fomenta el estudio y facilita el acceso a las facultades y escuelas”.
En este marco, los testimonios recogidos reflejan una experiencia concreta en la vida cotidiana de los estudiantes, donde el costo del transporte aparece como un factor determinante. El Boleto Educativo Misionero se inserta así en esa dinámica, al incidir directamente en la organización de los gastos y en la posibilidad de sostener la asistencia a clases en distintos niveles educativos.







