El Boleto Educativo Misionero se afianza como una herramienta fundamental para miles de estudiantes de la provincia, al facilitar el acceso a la educación y reducir uno de los principales costos que enfrentan quienes deben trasladarse diariamente para asistir a clases. Impulsado por el Gobierno de Misiones, el BEM permite que alumnos de distintos niveles educativos puedan viajar sin costo en el transporte público urbano y semiurbano, favoreciendo la continuidad de sus estudios.
En el ámbito universitario, el impacto del programa se refleja en el testimonio de quienes dependen del transporte público para llegar a las instituciones académicas donde cursan. Muchos estudiantes deben tomar más de un colectivo para trasladarse desde localidades cercanas hasta los centros de estudio, por lo que el Boleto Educativo Misionero representa un alivio importante en la economía familiar.
Thiago Wlodek, estudiante universitario que reside en Garupá, explicó que el beneficio es clave para poder asistir regularmente a la universidad. “Para mí es una ayuda económica porque vivo en Garupá y tengo que tomar dos colectivos para venir”, comentó, al destacar el impacto directo que tiene el programa en su rutina diaria.
En la misma línea, el estudiante Santiago Benítez subrayó que el BEM resulta indispensable para gran parte de la comunidad universitaria. “La verdad que tanto para mí como para mis compañeros es una herramienta muy importante porque nos permite venir a la universidad. Muchos nos manejamos en colectivo y algunos toman dos hasta tres colectivos en algunos casos”, expresó.
Además, Benítez valoró la política pública impulsada por el Gobierno de Misiones y su impacto en el acceso a la educación. “Es una herramienta muy útil y es una política que la Provincia impulsó de una manera excelente”, señaló, al remarcar que el beneficio contribuye a reducir los gastos que enfrentan los estudiantes y sus familias mientras transitan su formación académica

