Desde este miércoles 12 y hasta el viernes 14 de noviembre, los docentes de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) llevan adelante un paro de 72 horas en el marco de la medida nacional convocada por las federaciones CONADU y CONADU Histórica. El reclamo apunta a exigir al Gobierno nacional la inmediata aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso el pasado 21 de octubre, que prevé la actualización del presupuesto y de los salarios del sector.
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Horacio Simes, confirmó la adhesión de la casa de estudios y subrayó la profundidad del conflicto. “Transitamos desde este miércoles el paro de 72 horas convocado por los gremios docentes. Se da como reclamo por una recomposición salarial en el cuerpo docente. Se trata de sueldos atrasados en un porcentaje mayor al 40%”, explicó.

Además, el académico remarcó que la comunidad universitaria se encuentra a la espera de que el Ejecutivo nacional efectivice la ley recientemente sancionada. “Desde el Consejo Universitario Nacional se iniciaron acciones judiciales en efecto de solicitar su implementación”, señaló Simes.
El decano destacó que la aplicación de la norma no solo permitiría recomponer los salarios, sino también reactivar inversiones claves. “Que la ley se haga efectiva no solo repercutirá en la recomposición tan atrasada de los salarios, sino en la recomposición de inversiones estratégicas en infraestructura, maquinaria y hasta materias. En paralelo, otro beneficio directo será marcar la previsibilidad de los fondos universitarios”, añadió.
Financiamiento universitario: clave para la educación de calidad
La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (ADUNaM) confirmó la adhesión total a la medida de fuerza, que será “activa”, con asambleas y actividades de visibilización en todas las unidades académicas. En ellas se explicará a la comunidad educativa el impacto del desfinanciamiento y las consecuencias que tiene sobre la investigación, la extensión y la formación de los estudiantes.
En la UNaM, muchos profesores deben recurrir a trabajos extra para complementar sus ingresos, lo que afecta directamente la calidad académica. Desde los gremios advierten que esta situación no es solo un reclamo salarial, sino una defensa del carácter público y gratuito de la universidad argentina.
Si el Gobierno nacional no da respuestas en los próximos días, las federaciones universitarias analizan profundizar las medidas, lo que podría incluir la suspensión de mesas de examen o la postergación del cierre del ciclo lectivo.

