La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) virtualiza materias de los ciclos superiores y concentra horarios de cursada para facilitar la continuidad de los estudios ante las dificultades económicas que atraviesan sus estudiantes. La vicerrectora, magíster Gisela Spasiuk, explicó que pese a las herramientas y la asistencia que brinda el Gobierno provincial, la fuerte recesión económica que atraviesa el país afecta de lleno tanto a la permanencia como el ingreso a la educación pública.
En diálogo con LT 17 Radio Provincia de Misiones, aclaró que los problemas de permanencia y egreso existían antes del actual escenario de desfinanciamiento, aunque las restricciones económicas del Gobierno nacional agravan la situación de las familias. “El desfinanciamiento nacional y la imposibilidad de ampliar nuestras políticas de contención social complejizan esa situación”, señaló.
Como parte de las respuestas institucionales, algunas facultades incorporaron la virtualización de materias de los ciclos superiores para que los estudiantes puedan completar el cursado desde distintos lugares. La universidad también organizó bandas horarias que concentran las clases en determinadas franjas y reducen los traslados entre las actividades académicas y laborales.
La vicerrectora explicó que buena parte del alumnado combina el estudio con el trabajo y las responsabilidades de cuidado. Por eso, cuestionó la idea de que todos los jóvenes pueden dedicarse exclusivamente a la carrera: “El estudiante ideal que sale del secundario y está solo para estudiar es casi una ficción, por lo menos en el caso de la Universidad Nacional de Misiones”.

En cuanto al egreso, Spasiuk señaló que algunas carreras presentan dificultades particulares, como las licenciaturas que exigen una tesis de grado. Aunque ciertos estudiantes extienden sus trayectorias más allá de la duración prevista, invitó a consultar los informes de autoevaluación y transparencia de la UNaM, donde figuran los indicadores institucionales, y afirmó que la universidad registra tiempos de graduación inferiores a la media nacional.
Reformas académicas y asistencia estudiantil
La UNaM reformó el 30% de sus planes de estudio mediante el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), con aprobación nacional. Además, incorporó títulos intermedios en carreras extensas, como las ingenierías, para que los estudiantes obtengan una certificación profesional antes de graduarse.
La universidad, además, desarrolla programas de acompañamiento a las trayectorias académicas en todas sus facultades y amplía la oferta de educación a distancia. Spasiuk precisó que la institución cuenta con un sistema aprobado para esa modalidad, que exige evaluaciones sobre la formación docente, la conectividad y las condiciones de infraestructura.

En paralelo, la crisis económica elevó la demanda de albergues y servicios de comedor. La vicerrectora detalló que algunas facultades mantienen el almuerzo y la cena, otras ofrecen únicamente el almuerzo y algunas ya no cuentan con comedor, en función de sus posibilidades.
También aclaró que el acceso a becas y comedores exige cumplir requisitos académicos, con controles sobre el rendimiento de los estudiantes. De este modo, explicó que las políticas de asistencia cuentan con condiciones específicas para mantener los beneficios y no funcionan sin criterios de evaluación.
Finalmente, Spaciuk sostuvo que “el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario resulta totalemte necesario para recuperar capacidad de afrontar gastos y servicios, sostener las actividades institucionales y abrir nuevas carreras”. En ese marco, vinculó la continuidad de las políticas académicas y de acompañamiento con los recursos que necesita la universidad para desarrollar sus funciones.

