Kavinsky, una de las figuras más reconocidas de la música electrónica francesa, murió a los 50 años en París. El DJ, cuyo verdadero nombre era Vincent Belorgey, fue encontrado sin vida durante la noche del martes en su domicilio. Ahora, la Justicia investiga las causas del fallecimiento.
El músico alcanzó fama internacional con “Nightcall”, tema que formó parte de la banda sonora de Drive, la película de 2011 protagonizada por Ryan Gosling. La canción se convirtió en uno de los grandes referentes del synthwave y quedó asociada a la estética nocturna y retro del filme.

Según informó el diario francés Le Parisien, una de las principales hipótesis es que Kavinsky sufrió un accidente cerebrovascular (ACV). Esta posibilidad surgió porque el artista habría padecido fuertes dolores de cabeza durante los días previos.
Sin embargo, la causa todavía no fue confirmada. La Fiscalía de París informó que se abrió una investigación para determinar qué ocurrió. Además, los servicios de emergencia no encontraron indicios sospechosos en la escena.
Una figura de la electrónica francesa
Kavinsky fue una pieza importante en el desarrollo del synthwave, un género caracterizado por recuperar sonidos y estéticas vinculadas con los años 80. Su propuesta también estuvo influenciada por los videojuegos antiguos y el house francés.

Su carrera musical comenzó en 2005. Hasta entonces, había tenido algunas experiencias como actor. El cambio de rumbo estuvo impulsado por su amigo Quentin Dupieux, director y músico francés, quien le regaló una computadora que ya no utilizaba.
A partir de allí construyó una identidad artística particular. Para sus portadas y presentaciones creó al personaje de Kavinsky, un zombi de piel azul y ojos rojos. Según la historia de ficción que acompañaba al personaje, había resucitado en 2006 después de morir en un accidente con su Ferrari Testarossa en 1986.
“Nightcall”, el tema que lo llevó al mundo
Aunque su trayectoria incluyó diferentes producciones y colaboraciones, “Nightcall” fue el gran salto internacional. La canción apareció en Drive y se convirtió en una pieza central de la identidad sonora de la película.
Con el paso de los años, el tema trascendió la producción cinematográfica. Su combinación de sintetizadores, voces procesadas y sonidos inspirados en los 80 ayudó a consolidar la estética synthwave a nivel mundial.
Además, Kavinsky volvió a quedar en el centro de la escena durante la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París 2024. Allí interpretó una nueva versión de “Nightcall” junto a la banda francesa Phoenix y la cantante belga Angèle.
“Gracias por haberme permitido vivir ese momento inolvidable en el escenario contigo, y toda la aventura que vino después”, escribió Angèle en Instagram. La artista también expresó su “inmensa tristeza” por la muerte del músico.
Los homenajes tras su muerte
La noticia provocó una fuerte conmoción en Francia. Entre los primeros en despedirlo estuvieron distintas figuras de la cultura y la política del país.
El presidente francés, Emmanuel Macron, publicó un mensaje en sus redes sociales. “Kavinsky, orgullo francés para siempre”, escribió, acompañado por una ilustración del artista.
También la ministra de Cultura, Catherine Pégard, destacó su trayectoria. “Francia pierde una de sus voces más singulares”, expresó. Además, sostuvo que su música, “a la vez bailable y nostálgica”, continuará atravesando generaciones y fronteras.
Los homenajes también llegaron desde fuera de Francia. The Weeknd, una de las estrellas internacionales influenciadas por la electrónica y el pop de los 80, recordó al músico tras conocer la noticia.
“Una inspiración para tantos, incluido yo”, escribió el cantante canadiense. Ambos habían compartido escenario recientemente en París, durante el concierto que The Weeknd brindó el 10 de julio en el Estadio de Francia.
Por su parte, el pionero de la música electrónica Jean-Michel Jarre también lo despidió en redes sociales. “La noche te ha llamado de vuelta demasiado pronto”, escribió, antes de despedirse de Kavinsky como su “hermano pequeño de armas”.
Así, la muerte de Vincent Belorgey cierra de manera inesperada la historia de un artista que convirtió los sonidos del pasado en una identidad propia. Y que, con una canción como “Nightcall”, logró que la noche francesa trascendiera la pantalla y llegara a todo el mundo.

