Previo al estreno de El último gigante, Canal Doce conversó en exclusiva con Marcos Carnevale y Oscar Martínez sobre la experiencia de rodar en Misiones. La película se filmó principalmente en las Cataratas del Iguazú, un escenario que el director volvió a elegir para contrastar la historia íntima de un padre y su hijo con un marco natural impactante y abismal.
“Fue la primera vez que trabajábamos en Misiones (en el caso de Carnevale) y la experiencia fue hermosísima”, afirmó Carnevale. “Elegí las Cataratas porque necesitaba un contexto gigantesco que acompañara la historia íntima del vínculo entre un padre ausente y su hijo”. En el caso de Martínez, fue su segundo filme que se rodó en Posadas. Se trató de La Patota, el cual se estrenó en 2015.
En este sentido, Martínez recordó los desafíos climáticos: “Nos tocaron días de mucho calor y también olas de frío. Hubo rodajes nocturnos hasta las 3 o 4 de la mañana y el clima tropical cambiaba todo el tiempo. Fue complicado, pero emocionante”.
La historia y los personajes
El director explicó cómo surgió la historia: “Primero pensé en el tema: la libertad de vivir y morir como uno quiera. Luego, la relación entre un padre que estuvo ausente y un hijo con heridas emocionales me pareció el cuento perfecto para desarrollar”.
Martínez profundizó sobre su personaje, Julián Araya: “Soy un padre presente en la vida real, pero pude comprender al hombre que renuncia al amor por mandatos sociales. No me costó entender su dolor ni sus decisiones. Los personajes con conflictos internos son los más ricos para actuar”.
© Créditos: Cleo Bouza / Netflix.
En cuanto a los vínculos dentro de la película, Carnevale agregó: “Así como todos los padres cometemos errores, también tenemos alguna Julieta o Romeo que no pudimos vivir. Esa idea atraviesa la historia y le da profundidad a los personajes”.
Misiones en el cine y la experiencia local
Canal Doce consultó sobre el impacto de la provincia en el rodaje. Carnevale destacó: “Misiones nos abrió todas las puertas y el Gobierno facilitó cada gestión. Filmamos en espacios complejos, con mucho tránsito, un circuito comercial enorme y aun así pudimos lograr escenas que, aunque duran segundos, nos llevaban horas.
Martínez coincidió: “Cada locación aportaba algo único. Las Cataratas no solo son espectaculares, sino que ayudaban a transmitir la grandeza frente a conflictos íntimos de los personajes. Es un lujo que pocos lugares en el mundo pueden ofrecer”.
© Créditos: Cleo Bouza / Netflix.
Sobre la experiencia personal, el actor agregó: “Para mí fue una fiesta cada secuencia. Mirando retrospectivamente, entendía perfectamente la historia del personaje y cómo su pasado afectaba su relación con los demás”.
Estreno global y futuro
Con la película lista para Netflix, Carnevale expresó su expectativa: “Esperamos que el público valore la historia y los paisajes de Misiones. Este estreno global permite mostrar la provincia al mundo entero”.
Martínez completó: “Es un orgullo regresar al cine argentino con esta historia. Trabajar en un entorno como las Cataratas y contar con la colaboración del equipo local hizo que la película tuviera un valor agregado muy especial”.
Cuando se le preguntó si volverían a filmar en Misiones, Carnevale afirmó: “Sin dudas, claro que volveremos. La provincia tiene locaciones impresionantes y un equipo local que facilita todo”. Martínez cerró: “Claro que sí. Las Cataratas son un escenario único que quisiéramos explorar en futuros proyectos”.



























