La NASA se encuentra ante uno de los momentos más decisivos de la exploración espacial moderna. Con la misión Artemis II, la agencia enviará astronautas más lejos de la Tierra que en cualquier vuelo tripulado anterior, en un recorrido completo alrededor de la Luna que funcionará como ensayo general para el retorno humano al satélite natural.
El programa Artemis busca establecer una presencia sostenida en la Luna, con objetivos científicos, tecnológicos y económicos de largo plazo. A diferencia del programa Apolo, la estrategia no se limita a una llegada puntual, sino que apunta a sentar bases para misiones posteriores, incluso hacia Marte. En ese esquema, Artemis II ocupa un lugar central como prueba integral de todos los sistemas tripulados.
La misión será el primer vuelo con astronautas del programa Artemis. A bordo de la nave Orion viajarán Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen. Durante el viaje, la tripulación evaluará el desempeño de los sistemas de navegación, soporte vital y comunicaciones en condiciones reales de espacio profundo.

Todos los detalles de la misión Artemis II
El lanzamiento se realizará mediante el cohete SLS, el más potente desarrollado por la NASA, con más de 8,8 millones de libras de empuje. Tras el despegue, Orion completará dos órbitas alrededor de la Tierra en una trayectoria elíptica elevada, muy superior a la de la Estación Espacial Internacional. Esta fase permitirá verificar sistemas críticos antes de abandonar el entorno terrestre.
Durante esas órbitas iniciales, los astronautas realizarán una demostración de vuelo manual conocida como operaciones de proximidad. En ese tramo, tomarán el control de Orion y maniobrarán alrededor de la etapa superior del cohete. Para la NASA, esta experiencia resulta indispensable y no puede reproducirse completamente en simuladores terrestres.
Luego, la nave ejecutará la inyección translunar y comenzará un viaje de aproximadamente cuatro días hacia la Luna. Orion seguirá una trayectoria de retorno libre, que aprovechará la gravedad del sistema Tierra-Luna para garantizar el regreso con mayor seguridad. Durante el trayecto, la tripulación practicará procedimientos de emergencia y evaluará el refugio contra radiación solar.

El momento más destacado llegará durante el sobrevuelo lunar. Artemis II pasará a entre 4.000 y 6.000 kilómetros de la superficie y alcanzará unos 4.600 kilómetros más allá del lado oculto. Así, la misión superará el récord de distancia humana establecido por Apolo 13 hace más de medio siglo.
Durante el paso por detrás de la Luna, Orion perderá contacto con la Tierra entre 30 y 50 minutos. En ese lapso, los astronautas registrarán imágenes y observaciones de la cara oculta del satélite. Luego, la nave iniciará el regreso y amerizará en el océano Pacífico, con apoyo de la Marina estadounidense.
La NASA previó el lanzamiento para febrero de 2026 y estableció varias ventanas entre enero y abril. Cada intento dependerá de condiciones técnicas, climáticas y logísticas. Cada dato obtenido en Artemis II resultará clave para preparar el regreso humano a la Luna y el futuro viaje tripulado a Marte.

