El diputado brasileño Eduardo Bolsonaro aseguró que el Gobierno de Estados Unidos “ya tiene material para sancionar a diversas autoridades brasileñas” y anticipó que “existirá una respuesta a la altura” ante la decisión del Supremo Tribunal Federal de Brasil que dictó la prisión domiciliaria de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. El legislador se encuentra desde febrero en Estados Unidos, donde mantiene gestiones para impulsar sanciones contra figuras del poder judicial de su país y conseguir respaldo político internacional.
En una entrevista con el medio Metrópoles, Bolsonaro mencionó que las eventuales sanciones podrían alcanzar a la abogada Viviane Barci de Moraes, esposa del magistrado Alexandre de Moraes, quien lleva las causas contra Jair Bolsonaro. Según el diputado, Barci de Moraes es “el brazo financiero” de su esposo. En ese contexto, recordó que la Ley Magnitsky permite a EE.UU. sancionar a ciudadanos extranjeros vinculados a corrupción o violaciones a los derechos humanos. Aclaró que “no habla en nombre” del gobierno de Donald Trump, pero afirmó que “los estudios jurídicos de la esposa de Alexandre de Moraes y de otros familiares de miembros de la Suprema Corte están mapeados por la inteligencia americana”.
Eduardo Bolsonaro cuestionó la decisión del Supremo
El legislador consideró que con la prisión domiciliaria decretada por Moraes, el magistrado “está dando un mensaje al Gobierno americano de que está doblando la apuesta”. En esa línea, agregó que “siempre que De Moraes doble la apuesta, nosotros tenemos que doblar la apuesta también con las respuestas internacionales”. También criticó que se haya ordenado la detención de un expresidente “antes de que exista una condena, por más falsa que esta sea”.
De acuerdo a EFE, el hijo del exmandatario adelantó que tiene previsto continuar con su agenda de denuncias en Europa. Explicó que quiere presentarse ante el Parlamento Europeo para “buscar nuevas sanciones contra De Moraes”, pero señaló que primero necesita “asegurarse” de no estar bajo orden de captura por parte de Interpol. “Muy probablemente tendremos las maletas listas para ir a Europa a hacer este mismo trabajo. Porque yo no voy a desistir de Brasil”, afirmó.
El diputado también es investigado por el Supremo
Mientras continúa con sus gestiones en el exterior, Eduardo Bolsonaro también figura como objeto de investigación por parte del Supremo Tribunal Federal, que intenta determinar las acciones llevadas adelante por el legislador ante la Casa Blanca en busca de sanciones dirigidas contra los magistrados brasileños y contra el país. Esa causa también forma parte de los procesos que lleva adelante Alexandre de Moraes.
Este lunes, Moraes determinó la prisión domiciliaria de Jair Bolsonaro tras considerar que el exmandatario violó las medidas cautelares que le habían sido impuestas el mes anterior. La sentencia indica que el expresidente incumplió la restricción que le prohibía difundir mensajes a través de sus redes sociales o las de terceros.
En respuesta a esa decisión, la defensa del exjefe de Estado rechazó los fundamentos esgrimidos por el magistrado. Aseguraron que Bolsonaro “no incumplió las restricciones impuestas ni cometió ningún crimen”, y que por lo tanto no corresponde que se le imponga prisión domiciliaria.

