En los últimos días Río de Janeiro atraviesa una grave situación de violencia, tras la reciente incursión policial en los complejos de favelas Penha y Alemão, que dejó más de un centenar de muertos. En este marco, el periodista Patricio de la Barra, brindó detalles en diálogo con El Periodista de Canal Doce, relató el trasfondo político y social de un operativo que “ya se veía venir desde enero”.
De la Barra explicó que la intervención comenzó con una invasión de las fuerzas policiales para contener la expansión del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas del país. “Lamentablemente, el enfrentamiento dejó 121 personas fallecidas, entre ellas cuatro policías, y tres vecinos que no tenían nada que ver con el conflicto”, señaló, y advirtió que uno de los agentes heridos “permanece en estado muy grave”.

El periodista subrayó que el conflicto tiene un trasfondo político que agrava la situación. “Hay una disputa entre el gobierno central y el de Claudio Castro, gobernador del estado de Río de Janeiro. Incluso el Supremo Tribunal Federal podría determinar su destitución en las próximas horas”, indicó. En ese sentido, apuntó que las tensiones institucionales “impiden coordinar acciones efectivas contra los grupos delictivos”.
Consultado sobre si se trató de una masacre o un uso desmedido de la fuerza, De la Barra fue categórico: “Yo diría que fue una guerra. Los dos bandos estaban fuertemente armados”. Detalló que el Comando Vermelho contaba con “armamento de guerra”, incluso drones de uso militar similares a los que se emplean “en los conflictos de Israel o Ucrania”. Según precisó, la policía del BOPE “estaba más preparada que la civil”, lo que explica en parte el alto número de bajas entre los agresores.
Río de Janeiro teme una guerra peor
El comunicador también describió la estructura del Comando Vermelho, al que definió como “una organización criminal paralela al Estado”. Explicó que el grupo “ya se infiltró en la economía formal, con empresas de combustibles y redes de lavado de dinero”, y que su influencia “llega incluso a la política”.
“Han logrado elegir diputados, senadores y hasta presidentes”, afirmó, recordando que el propio Lula da Silva “subió al morro del Alemán durante su campaña, sabiendo lo que allí había ocurrido con el periodista Tim López”.

De la Barra advirtió que la capacidad de control territorial del Comando Vermelho es tan grande que “ya deciden quién vive y quién muere”. En su análisis, el problema podría derivar en un “gobierno paralelo” si no se actúa con rapidez. “Ellos siembran el miedo, queman buses, atacan edificios públicos y asolan a la población. Si no los contienen ahora, se les va a ir de las manos”, alertó.
El periodista cerró señalando que, pese al éxito táctico del operativo, el temor entre los ciudadanos de Río sigue creciendo. “El gran miedo de la gente es que las represalias no tarden en llegar. Y con un Estado dividido políticamente, el escenario se vuelve aún más peligroso”, concluyó.

