Los mercados internacionales mostraron este lunes una fuerte volatilidad en los precios del petróleo, en medio de la tensión por la guerra en Medio Oriente. Tras arrancar la jornada con presión alcista y superar los 100 dólares el barril, el crudo Brent del Mar del Norte retrocedió hasta los 90 dólares, con una baja de 3,4%.
En la misma línea, el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó en 86,90 dólares el barril, lo que representa una caída de 4,4%. La corrección se dio luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que la guerra con Irán está “prácticamente terminada”, lo que llevó a los operadores a anticipar un cierre temporal y corto del Estrecho de Ormuz.
A diez días de los ataques combinados de Estados Unidos e Israel contra Irán, algunos análisis sostienen que la escalada de precios podría ser transitoria. Los balances de grandes petroleras como Shell y Exxon Mobil muestran subas moderadas en sus acciones, lo que refuerza la idea de que las dificultades del mercado serían de corto plazo.
El 28 de febrero, cuando comenzaron los ataques, los futuros del crudo se dispararon más de 40%. Sin embargo, el ETF iShares Global Energy, que sigue a compañías energéticas globales, apenas subió 2%. Según Reuters, esto sugiere que las ganancias inmediatas derivadas del aumento de precios podrían diluirse con una reducción de la producción.

