El proceso para elegir al sucesor del secretario General, António Guterres, avanzó con candidaturas provenientes de la Argentina. Dos profesionales con trayectoria internacional buscarán el puesto a fines de 2026, en una elección que requiere el acuerdo de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad. El futuro titular asumirá funciones en enero de 2027.
La tradición diplomática no escrita indica que la región latinoamericana tendría prioridad y que el cargo podría recaer en una mujer. Ese criterio aporta impulso a la postulación de Virginia Gamba, mientras que Rafael Grossi aparece como otro contendiente con antecedentes en diplomacia nuclear. Ambos exponen perfiles distintos dentro de la estructura multilateral.
El recorrido de Virginia Gamba, una experiencia forjada en la guerra
Gamba sostuvo su candidatura en experiencia directa en zonas de conflicto. Hasta julio pasado trabajó como Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños en los Conflictos Armados. Declaró: “Una cosa era leer sobre guerras y crisis, pero cuando estás en el terreno, no hay un libro sobre lo que va a pasar mañana”. Explicó que su especialidad consiste en gestión de crisis y prevención de conflictos, con foco en la identificación de puntos en común entre actores enfrentados.

Sus antecedentes incluyen participación en el desarme de civiles en Sudáfrica junto a Nelson Mandela, investigaciones sobre armas químicas en Siria y tareas en Gaza y Ucrania. Integra el grupo Pugwash, galardonado en 1995 con el Premio Nobel de la Paz. También afirmó que “no ha habido otra carrera armamentista tan grande como esta desde la Guerra Fría” y advirtió sobre la militarización de tecnologías como inteligencia artificial.
Rafael Grossi, el candidato de Milei
En cambio, Grossi dirige el Organismo Internacional de Energía Atómica desde 2019, cuando sucedió al titular fallecido y se convirtió en el primer latinoamericano en ocupar ese cargo. Antes actuó como embajador argentino en Austria, Eslovenia y Eslovaquia. En abril presentó su candidatura en Buenos Aires, con aval del gobierno de Javier Milei. Las normas de la ONU establecen que quienes desempeñan funciones dentro del sistema deben dejar sus cargos para competir, por lo que debería renunciar en Viena si continúa en carrera.

De acuerdo al diario Perfil, la contienda incluye además a otras aspirantes de la región. Entre ellas figuran la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y la secretaria de Medio Ambiente de México, Alicia Bárcena. También se encuentran en carrera la titular de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, Rebeca Grynspan, y la secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Christiana Figueres, ambas mujeres son de Costa Rica. No obstante, una encuesta de PassBlue ubicó a Gamba en quinto lugar entre las preferencias de sus lectores y a Grossi en octavo.

